«No volverá a pasar»

Los aficionados que invadieron la pista esperaban a un piloto de Ferrari en el podio, pero se tuvieron que conformar con los saludos de un cabizbajo Leclerc desde el muro del ‘pit-lane’. El líder del Mundial perdió un tercer puesto mientras perseguía a Pérez y se debió conformar con el sexto, buen balance si se tiene en cuenta que el ‘cero’ fue una posibilidad tras su toque con los muros. Peor le fue a Sainz, que ni siquiera pudo competir cuando el McLaren de Ricciardo le tocó en la primera curva y le mandó a la grava.

El madrileño, enormemente decepcionado después de otro fin de semana poco productivo, no pierde los nervios. Esta vez no tiene culpa: «Es muy simple, en Australia tenía toda la culpa, pero aquí no pude darle más espacio a Daniel. Son incidentes opuestos con el mismo desenlace, además no pude dar vueltas en carrera que para mí hubieran sido muy útiles, me he perdido dos carreras. Es una pena que lleguen de forma consecutiva, a lo largo de la temporada estas cosas pasan, pero a mí me ha tocado en dos carreras seguidas».

Es cierto, ha completado 600 kilómetros menos que la mayoría de sus rivales. Ricciardo se disculpó en cuanto se bajó del McLaren, «le puede pasar a cualquiera». La racha negativa de Carlos recuerda a aquellos arranques en McLaren, 2019 y 2020, plagados de infortunios: «En ambos años tuve un inicio de temporada duro, se puede comparar, pero los siguientes tres cuartos de temporada fueron buenos. La vida y el deporte son así, confío en que esto puede cambiar muy rápido. Los buenos momentos volverán, en Australia e Ímola la velocidad estaba ahí».

«Este error no lo cometeré otra vez»

En cuanto a Leclerc, su osadía esta vez le restó puntos. Binotto le defendió: «Nunca nos arrepentiremos de pedirle a un piloto que empuje, los errores suceden, pero vimos la oportunidad y fuimos a por ella». Su discurso fue otro, con un «Carlos ya sabía que no era necesario apretar», después del accidente del viernes. Incongruencias aparte, el jefe de Ferrari cuenta con el madrileño: «Son dos carreras seguidas con error o mala suerte, pero no hay que quitarle presión porque estoy seguro de que es un piloto fuerte y sabe lo que tiene que hacer. No estoy preocupado, para nada. Estas cosas pueden suceder y ya está». El líder del Mundial fue más duro consigo mismo que los jefes. «El error es quizás el enfoque que tienes en esa fase de la carrera pero soy fuerte conociendo las sensaciones y sé cómo corregirlo, este error no lo cometeré otra vez y he tenido suerte porque solo he perdido siete puntos. No volverá a pasar porque cada punto cuenta cuando luchas por el título. ¿Presión? Nada, la tenemos siempre, no solo el domingo de Ímola».