Ten Hag y el lavado de cara del Manchester United

El Mancherster United está roto. Ha sido un juguete a manos de sus propietarios, y desde la salida de Sir Alex Ferguson se le ha acabado la batería. No funcionan fichajes millonarios como los de Jadon Sancho o el regreso de Cristiano Ronaldo. De igual manera, por el banquillo de Old Trafford han ido desfilando entrenadores con currículums excelentes que han terminado saliendo por la puerta de atrás. Ni Louis van Gaal, ni José Mourinho, ni Ralf Rangnick, entre otros, han podido evitar que el gigante inglés menguase. La dirección del club ha sido un despropósito. Tal ha sido la deriva de los mancunianos, que el anuncio de la llegada de otro de los mejores técnicos europeos, Erik ten Hag, no despierta ilusión sino empatía. Deja su hogar y un puesto de trabajo seguro para entrar en la trituradora en la que se ha convertido su futuro club. Tiene trabajo por delante, como ya anunció su predecesor Rangnick tras la debacle del martes en Anfield: «Ha sido embarazoso, decepcionante. Ha sido una humillación. Si analizas la situación, no es fácil. Yo tengo claro que habrá seis, siete, ocho, quizá hasta diez jugadores nuevos. Pero antes de firmar a esos jugadores necesitas saber cómo quieres jugar».

Es comprensible la incertidumbre. Lo que sí resulta más fácil prever es la renovación que el neerlandés deberá hacer en el vestuario del Manchester United. Juan Mata, Edinson Cavani, Paul Pogba y Jesse Lingard terminan su contrato al final del presente curso, y la sorpresa sería que alguno de ellos decidiera renovar su relación con el club mancuniano. Salvo Pogba, los otros tres no gozan de minutos, mientras que el centrocampista francés tratará de aprovechar los que tenga para ganarse el traspaso a otro club. Nemanja Matic anunció recientemente en redes sociales que cambiaría de aires este verano.

Además de estas cinco salidas, más o menos claras, hay varios futbolistas cuyo futuro pende de un hilo. Ten Hag tendrá que tomar una decisión. Es el caso del guardameta Dean Henderson. Despuntó en su cesión en el Sheffield United hace dos temporadas, pero en Old Trafford vive a la sombra de De Gea, que recibirá el premio al mejor jugador del Manchester United por quinta temporada consecutiva. Algo insólito. Ten Hag ya pidió llevárselo cedido en enero al Ajax, por lo que habrá que ver cuál es su apuesta en la portería. Todos los laterales del equipo están en venta, ninguno tiene su puesto asegurado. Ni Alex Telles, ni Diogo Dalot, ni Aaron Wan-Bissaka, ni Brandon Williams. Los españoles Marc Jurado y Álvaro Fernández son la apuesta de futuro, pero necesitan seguir horneándose antes de dar el salto al primer equipo, tienen 18 y 19 años respectivamente. Otro joven español, Pau Torres, gusta en Old Trafford. El de Villarreal ayudó a su club a imponerse a los ingleses en la final de la Europa League de la pasada campaña, y varios clubes de la Premier League lo siguen de cerca.

Escudo/Bandera M. United

Urge encontrar una salida a Phil Jones, que solo ha disputado cinco encuentros de liga en dos temporadas y su contrato vence en el verano de 2023. Eric Bailly, que llegó procedente del Villarreal, no está cómodo con que Harry Maguire sea el capitán del equipo. Este curso ha jugado más veces con su selección, Costa de Marfil, que con su club.

Marcus Rashford iba para jugador franquicia, pero se estancó. Suma menos minutos esta campaña, pero los que ha tenido tampoco ha sabido aprovecharlos. Tras la contundente derrota en el derbi frente al Manchester City surgieron rumores sobre su interés por salir y el de otros clubes por recibirlo. Aún es joven, 24 años, y tiene margen de mejora. Falta ver si es capaz, y si ve que puede seguir creciendo en Old Trafford. Su contrato vence el próximo verano, por lo que urge tomar una decisión al respecto. Renovarlo o vender. Otro atacante frustrado es Anthony Martial, que llegó siendo una promesa del Monaco y está cedido en el Sevilla y tiene la intención de abandonar a los red devils lo antes posible. Lo dicho, Erik ten Hag tiene trabajo este verano.