«Aún me sorprende la superación de Nadal»

Marc López (Barcelona, 39 años) se incorporó al equipo de Nadal a finales de 2021 para ejercer como entrenador junto a Carlos Moyá y Francis Roig. Amigo y compañero de dobles del balear, con quien ganó el oro olímpico en Río 2016, aún no se ha retirado del todo (quiere hacerlo este año en Barcelona) y afronta con ilusión una oportunidad que considera “única”. En Melbourne charla con AS sobre su nuevo trabajo y describe cómo es el ganador de 20 Grand Slams como jugador y persona antes del partido de cuartos que disputó anoche contra Denis Shapovalov.

-¿Cómo le surgió la posibilidad de trabajar con Nadal?
-El año pasado jugué con ranking protegido, porque tuve un problema de ansiedad que me alejó de las pistas. Volví a competir y no me fue muy bien. No tenía muy claro por dónde tirar. Había sido padre hacía poco y me quedé sin ranking de dobles. No sabía si seguir jugando o no y me llamó Carlos Moyá para decirme que estaban pensando en contratar a alguien para el equipo. Le contesté que me lo tenía que pensar por el tema de la paternidad, los viajes… Pero a los 30 segundos lo llamé y le dije si a Rafa le parecía bien para mí sería un honor y un privilegio.

-Y había entrenado con él muchas veces, ¿eso le ayuda en su trabajo ahora?
-Somos amigos desde la infancia, había hecho muchas veces de sparring y había ido a alguna pretemporada en Mallorca. También en los torneos cuando coincidíamos a veces le ayudaba en algo específico, me decían si estaba disponible y yo siempre que pude lo estuve para entrenar o lo que fuera. Así que sí, ya lo conozco bien de hace años.

-¿Qué tal se ha encontrado dentro del grupo?
-Mejor imposible desde que empezamos en Mallorca a hacer la pretemporada. Aparte de compañeros de trabajo ahora, yo los considero amigos míos tanto al representante (Carlos Costa), como a Benito Pérez Barbadillo (el jefe de prensa), Carlos (Moyá), Francis (Roig), Maymó (el fisio). Me he sentido muy a gusto desde el inicio y es un placer y es un gusto poder trabajar con gente tan cercana que te ayuda en todo y de la que puedes aprender. Encima son grandísimas personas que te hacen mejor el día a día. Estoy encantado de estar aquí con ellos, está yendo muy bien.

-¿Qué le ofrece usted al ‘Team Nadal’?
-Vengo con la idea de aportar, de ayudar al máximo a Rafa y tanto a Francis como a Carlos, para que tengan otra opinión externa que puedan usar. También vengo a aprender de ellos, porque es gente que lleva muchos años entrenando y son grandísimos técnicos. Intentaré aportar mi granito de arena. Lo que todos queremos es que a Rafa le vaya mejor.

-¿Lo que han visto aquí, genera ilusión en cuanto a la duración de su carrera?
-Hay que ser positivos, pero también realistas. A veces tiene problemas físicos, como el año pasado. Más allá de pensar en el futuro, vivimos el momento. Cada torneo es un mundo. Ahora se está sintiendo muy bien y nosotros lo vemos muy bien. Esperemos que continúe.

-Nadal está en su enésima resurrección, ¿cómo se vive ese proceso estando con él?
-Desde dentro es lo mismo que se ve desde fuera. Rafa es tan competitivo y ganador que siempre, aunque pase por muchos problemas como los que ha pasado de lesiones, tiene la capacidad de darle la vuelta. El año pasado para él fue muy complicado por sus problemas en el pie, pero tiene una capacidad de sufrimiento y de superación muy grandes, más que el resto de las personas. Cogió la COVID justo antes de venir aquí y se sobrepuso, ganó un torneo y llegó a cuartos, bien físicamente, moviéndose mejor. Hacía cinco meses que no competía y ha cogido el ritmo de partido muy rápido. Su capacidad de superación es increíble y yo, conociéndolo mucho y estando dentro del equipo ahora, aún me sorprende.

-¿A veces a Rafa hay que frenarle en los entrenamientos?
-Él tiene la tiene la costumbre de entrenar más. Hasta que no siente la perfección en el golpe no para. Han pasado ya años y el físico ya no es el mismo. A veces lo que hay que intentar es que cuando esté en pista dé el máximo. Si es en media hora menos, mejor. Lo que no es bueno es estar más tiempo del habitual, porque yo creo que Rafa tiene una capacidad de encontrarse bien rápido, aunque maneja una exigencia tan grande que a veces hasta que no se siente perfecto puede estar dos horas en pista.

-¿Hay algún objetivo de juego para evitar que el pie se resienta?
-Rafa debe dominar el punto, porque tiene una capacidad de aceleración y de jugar que le permite mandar. Físicamente no puede llegar a todas las bolas como lo hacía años anteriores, así que tiene que jugar valiente, atacar sobre todo con el drive, cambiar alturas, entrar más en pista. Debe jugar de una manera agresiva y lleva tiempo haciéndolo.

«Nadal tiene que dominar, ser valiente»


LESIONES

-Eso empieza desde el saque…
-Bueno y desde el resto también.

-Sí, pero la evolución de su servicio ha sido tremenda, ¿está de acuerdo?
-Ha ido progresando a medida que han pasado los años. A veces veo vídeos de sus inicios y jugaba un poco más conservador que ahora. El revés lo hace mejor, el saque… Se ha ido adaptando a las necesidades del tenis actual, muy rápido. Físicamente sigue estando muy bien y sigue recuperando muchas bolas, pero bien es cierto que con la velocidad que tira ahora la gente, a veces hay menos tiempo y es imposible recuperar. Por eso tiene que mandar más. La velocidad del segundo saque ha subido bastante, porque se ha dado cuenta, con su equipo técnico, y ahora conmigo, de que tiene que ser más valiente para que no le ataquen de entrada. Y el resto también es muy importante para hacer bien los inicios de jugada.

-¿Cómo funciona la comunicación con Rafa en la pista?
-A veces no hace falta hablar para saber qué está pensando, pero tiene muy claro cómo debe jugar. Y se sufre mucho desde fuera, porque sabes también lo que él entrena y lo que se sacrifica para que las cosas le vayan bien. Es alguien que da el máximo siempre. Yo le digo que se puede quedar tranquilo, porque en cada entreno está concentrado e intenta mejorar. En la vida hay que pasar por el sufrimiento y es un honor estar al lado de él, porque te das cuenta cada día del gran ejemplo que es como como deportista y, aunque suene un poco pelota, también como persona, porque tiene unos valores increíbles.

-¿Cómo evalúa su actuación en Australia?
-Para mí ya es una gira positiva por cómo venía. Solo ha perdido un set y ahora queda lo más complicado, con gente de más nivel que ya viene jugando muy bien como tú. Por él no quedará

-Juntos ganaron el oro olímpico en Río 2016, ¿cómo fue aquella experiencia?
-Increíble. Nos juntamos un poco al final porque él en principio iba a jugar con Verdasco y yo con Feliciano (López), pero por diferentes motivos al final ni Feli ni Fernando pudieron ir y nos juntamos. La verdad que desde un inicio nos encontrábamos muy bien. Aparte de lo bien que fue en pista y que ganamos, fue importante la convivencia previa, estar en la Villa juntos con todo el equipo, dormir en la misma habitación, ver cada día películas o series antes de ir a dormir. Sabía que era una oportunidad única para mí y aún me emociono.

-Usted que le conoce y ha estado mucho con él en muchas situaciones, ¿cómo cree que lleva el peso de ser el ídolo que es, un referente en España y en todo el mundo?
-Ya lleva muchos años así y está acostumbrado a vivir estas situaciones. Yo le digo que me alucina la cercanía y la amabilidad que tiene con todos sus fans. Creo que valora mucho que lo sigan tanto y que mucha gente lo tenga como referente.