El Barça que viene: tres fichajes y dos ansiados regresos

El barcelonismo se marchó de 2021 con cierta esperanza. Después de años de lenta decadencia hasta cerrar de manera traumática la era Messi este verano, la aparición de jugadores como los canteranos Nico o Gavi; o el mismo Abde, fichado por Ramon Planes este verano, y la llegada de Xavi con la promesa de un nuevo Barça que recupere el juego de posición ha encendido alguna llama de esperanza. El socio incluso, parece dispuesto a perdonar que el Madrid esté a un océano de puntos si se van dando pasos en la dirección correcta.

El Barça que viene en 2022 suena bien. Para empezar, y de manera insospechada, hay jugadores asentados en la primera plantilla que a principio de curso eran desconocidos para el gran público como Nico Gavi o Abde, y hasta Ferran Jutglà. No se contaba con ellos y han aparecido en el imaginario culé hasta el punto de que, como reconoce Xavi, son los que están marcando la diferencia y están sosteniendo al equipo. Pero al Barça le hacían falta incorporaciones y, a falta de saber cómo esquivarán el férreo control económico de LaLiga, el fichaje de Ferran Torres llevará al Barça a otra dimensión. Las marchas de Messi y Griezmann, el fiasco de Luuk de Jong, la retirada de Kun Agüero y las lesiones de Ansu y Braithwaite dejaron el ataque del Barça desnudo. La incorporación de Ferran Torres no sólo es clave a nivel cuantitativo. En el club esperan que se convierta en uno de llos líderes del equipo en los próximos años y en la bandera de una nueva generación junto a Pedri y Ansu.

Porque esos son los otros dos grandes nombres que esperan al Barça en 2022. El Golden Boy, Pedri, está casi listo para volver después de haber tenido que parar varias veces en la última parte de año por sus problemas musculares, víctima de los excesos del año pasado. Ansu también cuenta los días para reaparecer en los primeros días de enero. Ver juntos en un once a Pedri, Gavi, Nico, Ansu o Ferran Torres, con vacas sagradas como Ter Stegen, Piqué, De Jong o Busquets, es motivo de optimismo en el club, que espera enderezar definitivamente su rumbo en los primeros meses de 2022 y, gane o no títulos, comparezca en el principio del curso 2022-23 con hechuras de equipo competitivo capaz de volver a luchar por todo.

La foto de la plantilla mejora y, en el banquillo, las esperanzas están puestas en Xavi, que ha tenido un inicio con luces y sombras, pero que tiene un aliado en el tiempo que le van a dar y gracias al cual va a tener la posibilidad de implantar ese juego de posición que, asegura, ha perdido el Barça. Para ello, tiene una gran ventaja. Su equipo está lleno de jugadores jóvenes que son espondas y tienen la actitud adecuada para aprender. Y, pese a que tiene quejas de cómo el club se ha ido alejando de la línea y el ADN histórico, no deja de tener una plantilla repleta de jugadores criados en La Masia, sean veteranos (Piqué, Alba, Busquets, Sergi Roberto) o los jóvenes antes mencionados, más un grupo de jugadores que no son propiamente criados en la cantera azulgrana pero que están a tiempo de aprender todos los conceptos: Araújo, Abde, Jutglà…

Además de Ferran y Daniel Alves, que jugará un rol distinto al del valenciano y que dará algún rato de fútbol y, sobre todo, llenará de carácter ganador el vestuario, el Barça espera hacer alguna incorporación más en el mercado de invierno. Una de las más urgentes es la del lateral derecho. Araújo está jugando de urgencia en esa posición híbrida, y Alves, a sus 38 años, ya no es una garantía defensiva y puede sufrir banda arriba, banda abajo, en los niveles de intensidad que pide Xavi. El marroquí Noussair Mazraoui es la principal opción si prosperan las conversaciones de Barça y Ajax para un intercambio con Dest. La primera foto del Barça 2022, por tanto, permite al socio ser relativamente optimista: más jugadores, más talento, más adaptación. La reconstrucción está en marcha. O eso parece.