«Las reglas no se pueden cambiar por un capricho»

Mercedes sigue en sus trece. La escudería alemana se rindió a través de las redes sociales el pasado jueves, publicando una carta en la que ponen fin al culebrón con la FIA y en la que confirman su intención de no apelar las decisiones que se tomaron el pasado domingo tras la carrera en Yas Marina. Felicitaron a Max Verstappen y Red Bull, pero también dejaron claras las razones que les llevaron a protestar. La apelación no se llevará a cabo, pero Mercedes mantiene intacto su discurso. Se mantiene fiel a su posición y, por ello, ni Toto Wolf, jefe de la escudería, ni Lewis Hamilton, como subcampeón del mundo, acudieron a la gala de campeones de la FIA que se celebró en París.

Una decisión con la que Mercedes sigue retando a la FIA. Su presencia era obligatoria, pero el dolor por lo sucedido el pasado domingo es todavía mayor. Un palo que sigue siendo difícil de digerir. Tanto que, de hecho, hay muchas dudas en torno al futuro del británico como piloto de Fórmula 1 que, además se agrandan con su gran ausencia en redes sociales, en las que era muy activo. Lo cierto es que, hasta el jueves, incluso la escudería desapareció completamente del panorama mediático. Ni una palabra, ni siquiera un tweet durante los dos días de test. Susie Wolff, ex piloto y directora ejecutiva del equipo Venturi de Fórmula E, rompió el dramático silencio con un mensaje en sus redes sociales.

En su discurso, no muy diferente al de su marido, Toto Wolff, en su última rueda de prensa, Susie dejaba claro su desacuerdo con las decisiones tomadas tras el accidente de Latifi, que desencadenó el Safety Car y toda la polémica que ya se conoce a nivel mundial. «Al llegar al fin de semana de la carrera en Abu Dhabi, creía que ambos equipos y ambos pilotos merecían ganar. Iba a ser un espectáculo, una carrera histórica que todos esperábamos que terminara sin polémica. No fue así», comienza su mensaje. «Lo que pasó es todavía difícil de comprender y me deja una sensación de malestar. No por el hecho de perder, ni tampoco por Max (Verstappen) o Red Bull, que son merecidos ganadores. Siempre supimos que era muy posible que no ganáramos, pero la forma en la que le robaron a Lewis (Hamilton) me ha dejado totalmente incrédula», añade.

Y, sin temor alguno, señala a la FIA, más directamente a Michael Masi, aunque sin nombrarlo: «La decisión de una persona del organismo rector, que aplicó una norma de una manera que nunca se había hecho antes en la F1, decidió por sí sola el Mundial de pilotos de F1. Las reglas son las reglas, no pueden cambiarse por un capricho de un individuo al final de una carrera». Pese a la no apelación de Mercedes, la FIA anunció su intención de investigar el final de la carrera de Abu Dhabi. Una decisión a la que la escudería «da la bienvenida», con la intención de «mejorar la solidez de las reglas, la gobernanza y la toma de decisiones en la Fórmula 1».

Apoyo incondicional a Hamilton

Pese a ganar el Mundial de constructores por octavo año consecutivo, Mercedes pasa por su momento más duro desde su hegemonía en la era híbrida de la F1. Especialmente pensando en su piloto de referencia, Hamilton, que todavía no se ha repuesto del duro golpe de Abu Dhabi. Se impuso en la carrera y, pese a dominar prácticamente toda la carrera, el destino no quiso verle subir a lo más alto como campeón del mundo por octava vez en su carrera. Pese a todo, su equipo sigue estando ahí para él. «Lewis, has demostrado una increíble integridad y dignidad ante la injusticia. Eres el más grande que ha habido nunca. ¿El resultado de las últimas vueltas del domingo? Los que saben, saben, incluso los que no se atreven a admitirlo», añade Susie Wolff en su particular muestra de cariño al británico.

Y, aunque quizá un poco tarde, Mercedes agacha la cabeza, se da por vencido y acepta la derrota. Con ello, también se acuerdan de los campeones, a los que felicita después de toda la polémica: «Enhorabuena, Max, y felicidades a todos y cada uno de los miembros de Mercedes por su octavo título de constructores, que es todo un récord». Y deja un último dardo a la FIA: «Espero que en marzo del año que viene haya un órgano de gobierno con integridad deportiva y equidad en su núcleo para que pueda volver a enamorarme de la F1″.