La UE debate los planes de rescate de la industria

Por John Chalmers

BRUSELAS, 15 dic (Reuters) – Los dirigentes de la Unión Europea debatirán el jueves cómo apuntalar las industrias de sus países, afectadas por la escalada de los precios de la energía desde el estallido de la guerra en Ucrania y que ahora se enfrentan a la amenaza de la competencia estadounidense alimentada por las subvenciones.

Los países más pobres de la UE quieren una respuesta coordinada a la Ley estadounidense de Reducción de la Inflación (IRA) —430.000 millones de dólares en exenciones fiscales para la energía verde— porque carecen de los bolsillos llenos que tienen los Estados miembros más ricos, como Alemania, para apuntalar sus industrias.

El tira y afloja entre los 27 mandatarios en Bruselas no será concluyente, según los diplomáticos.

Aun así, significará que la UE termina 2022 con dificultades para mantenerse unida tras un año de cerrar filas con el fin de apoyar a Ucrania después de que fuera invadida por Rusia en febrero y de presionar a Moscú con sanciones económicas de gran alcance y sin precedentes.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso antes de la cumbre flexibilizar las normas sobre ayudas estatales a las energías renovables y las tecnologías limpias para proteger a la industria europea.

«Existe el riesgo de que la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) genere competencia desleal», dijo en un discurso. «Tenemos que dar nuestra respuesta, nuestra IRA europea».

Sin embargo, la UE está dividida entre los países tradicionalmente «dirigistas», que quieren que se cree un «fondo de soberanía» conjunto para garantizar la igualdad de condiciones en todo el bloque, y los Estados más ricos, que se alinean tras los principios del libre mercado.

«Algunos Estados tienen bolsillos profundos y amplias posibilidades de apoyar a su industria mediante planes nacionales, otros no», dijo un alto diplomático de la UE. «No queremos una carrera de subvenciones nacionales entre los Estados miembros… pero tiene que haber límites cuidadosamente redactados».

Aunque es probable que este dilema quede aparcado para otra cumbre en febrero o marzo, los dirigentes podrían acordar el jueves un noveno paquete de sanciones de la UE contra Moscú.

El desacuerdo sobre si ofrecer o no exenciones a la prohibición de la UE de exportar fertilizantes a Rusia ha frenado el acuerdo.

Algunos afirman que estas restricciones suponen una amenaza para la seguridad alimentaria de los países en desarrollo, mientras que otros sostienen que relajarlas solo abriría resquicios a los oligarcas rusos propietarios de empresas de fertilizantes para eludir las sanciones de la UE contra ellos.

Según las autoridades, no está previsto que los dirigentes mantengan conversaciones en profundidad sobre los intentos de la UE por acordar un tope de precios del gas natural, sino que dejarán las negociaciones en manos de los ministros de Energía, que se reunirán el lunes por tercera vez.

Desde que Rusia cortó el suministro de gas a Europa, las facturas se han disparado afectando a los ciudadanos europeos y obligando a algunas empresas a cerrar.

Según un borrador de las conclusiones de la cumbre, los mandatarios pedirán con urgencia más acuerdos sobre gas para sustituir el combustible ruso, incluso mediante la compra conjunta de gas entre los países de la UE.

La cumbre se verá ensombrecida por el escándalo de corrupción surgido la semana pasada en el Parlamento Europeo.

La fiscalía belga acusó a Eva Kaili, eurodiputada griega, y a otras tres personas de aceptar sobornos de Qatar, anfitrión del Mundial, para influir en las políticas de la UE.

Qatar y Kaili han negado cualquier delito.

(Reporte de John Chalmers; información adicional de Gabriela Baczynska, Sabine Siebold y Kate Abnett; editado en español por Flora Gómez)