La ATP debate sobre cómo compensar a los rusos y bielorrusos vetados

La decisión por parte de Wimbledon y otros torneos británicos de no permitir que los y las tenistas rusos y bielorrusos compitan este año en suelo inglés, a consecuencia de la campaña de invasión de Ucrania, provocó la enérgica protesta de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), que considera desproporcionada y discriminatoria una medida que dejaría fuera de la gira a raquetas top como Daniil Medvedev, Andrey Rublev, Karen Khachanov, Aslan Karatsev, Aryna Sabalenka, Victoria Azarenka y Anastasia Pavlyuchenkova.

En los últimos días, trascendió que la ATP debate sobre la manera de compensar a aquellos que se queden fuera si la decisión prospera finalmente (se sabrá el 17 de mayo cuando el Grand Slam del Reino Unido anuncie el corte definitivo de los cuadros). Las posibilidades que se barajan son la congelación de los puntos de todos los participantes, algo que no interesa a los torneos porque puede reducir en interés de los participantes si saben que no hay nada que ganar en cuanto el ranking, o el mantenimiento de los ganados por rusos y bielorrusos en 2021. De momento, no se contempla un boicot. La Federación Británica de Tenis (LTA) no está con la disposición adoptada por Wimbledon, porque considera que no les beneficia «en nada».

Novak Djokovic, número uno del mundo y habitual portavoz de los jugadores, fue uno de los primeros que sugirió que se buscaran soluciones. Lo dijo en Madrid, antes de jugar en el Mutua Open: «Probablemente, la opción más realista es proteger los puntos. Todo es posible, así que tenemos que esperar, ver y discutir. Wimbledon y los Grand Slams son más que torneos en los que ganas 2.000 puntos si sales campeón. Hay historia detrás. Pero será un efecto dominó también más adelante, por cómo eso afectará el sistema de clasificación posterior. Creo que en esta situación en particular, no tendrás a todos contentos, así que habrá alguien que va a sufrir más las consecuencias negativamente en cuestión de puntos, y más tal vez algunos otros jugadores». Nadal trató el asunto en Roma, aunque no dio una respuesta «clara al respecto»: «Hay algunas conversaciones privadas en el consejo sobre este tipo de cosas, algo que opino que no es bueno hacer público. Lo único que podemos hacer es estar en contacto con Wimbledon y la gerencia de la ATP para hacer las cosas que funcionen mejor para proteger a cada jugador. Al final, ese es nuestro trabajo: proteger a los jugadores y trabajar en beneficio de los que estamos representando». En lo que están de acuerdo la mayoría las estrellas del circuito es que la discriminación es negativa, una opinión que al balear le supuso críticas por parte de un extenista ucraniano, Sergiy Stakhovsky: «¿Es justo que mis compatriotas estén muriendo?»

¿Qué hará el tenis femenino?

No se sabe si el órgano de gobierno del tenis femenino, la WTA, respaldará lo que decida la ATP en cuanto a sus jugadores. Lo que sí se conoce es que la controversia está servida por parte de las tenistas ucranianas, como Elina Svitolina, que apoyan el veto de Wimbledon a sus compañeras rusas y bielorrusas, que están dispuestas a luchar contra su exclusión, por lo que han puesto el asunto en manos de abogados.