LaLiga, crisis y mercado: solo el Madrid se salva

Los clubes españoles empiezan a tomar oxígeno en sus cuentas, pero la situación económica sigue sin ser positiva. LaLiga esta semana presentó su informe económico de la temporada pasada y anunció pérdidas por primera vez en la última década. Los números negativos fueron de 828 millones de euros, pero en las previsiones está que las expectativas para cerrar la presente temporada seguirán siendo en números rojos (-297M€). Desde LaLiga vaticinan un mercado de fichajes todavía muy diferente a los frenéticos y de grandes desembolsos que se dieron antes de la pandemia. Será una ventana de traspasos a medio gas, donde la austeridad y los fichajes a coste cero seguirán siendo a la orden del día. Aunque, la normativa aprobada por los propios clubes les permitirá que haya ciertas luces y sombras a la hora de acudir al mercado. Solo equipos como el Real Madrid, que goza de gran salud económica, podría hacer frente a la llegada de jugadores como Mbappé, aunque en este caso llegaría gratis al quedar libre a partir del 1 de julio.

Catorce clubes están excedidos en su límite salarial

Una de las claves a la hora de ir a fichar es que cada club conozca su límite salarial. Este concepto recoge la cantidad máxima que debe gastar cada equipo en traspasos y sueldos tanto de jugadores como del cuerpo técnico del primer equipo y del resto de categorías. Es un principio fundamental para que sean solventes y no acaben en impagos. Pero la situación actual en LaLiga es que hasta catorce equipos tienen comprometidos más millones de lo que marca el tope salarial que les da LaLiga. Según un alto cargo de la patronal, esta situación de cara a verano no variará en exceso. Podría ser que ese número se reduzca o aumente en dos. Como puede ser el caso del Atlético, hasta ahora excedido en su límite, pero que con la firma de un nuevo patrocinador y la clasificación para la próxima edición de la Champions, aseguran desde la patronal que solo necesita una venta de un jugador para volver a estar en una situación equilibrada en sus cuentas.

Para determinar el límite salarial, los clubes deben restar a sus ingresos los gastos no deportivos y las deudas. El margen que les queda es todo el dinero que deben gastar en salarios. Ahora bien, ¿qué sucede si ese tope salarial está por debajo de lo que realmente gastan en nóminas? Pues que van al mercado de fichajes con las manos atadas. Las opciones de poder fichar se complican y se recurre al viejo dicho: «Antes de entrar, dejen salir».

LaLiga y los propios clubes tienen aprobado un mecanismo para estas situaciones, a la que se verán obligados a recurrir hasta catorce clubes de Primera y Segunda División durante el verano. Entre ellos está el Barcelona, cuya mala situación económica es pública. Para poder fichar pueden acogerse a dos reglas: 1/4 y 1/3. La regla de un 1/4 o 25% es la más conocida: por cada cuatro euros que ahorres o ingreses, puedes destinar uno a fichajes. De esta manera, LaLiga obliga a dicho club a ahorrar tres euros de cada cuatro, empujándole a reconducir su mala situación financiera, pero le permite gastarse uno de cada cuatro para poder ser competitivo. La otra opción es la regla de un 1/3 o del 33%. Esta es nueva y es exclusiva solo para este verano de 2022. La temporada pasada existió la regla de 1/2 o 50%: que decía que si vendías a un jugador franquicia o de gran relevancia (su sueldo ocupaba el 5% o más de la masa salarial de dicho equipo), la patronal te dejaba gastar un euro de cada dos que se ahorrase o ingresase. Ahora bien, esta medida era transitoria por el COVID y caducaba a finales de enero. Ahora, como los clubes todavía siguen ahogados por culpa de la pandemia, se ha creado una variante de dicha norma para la venta de jugadores franquicia: de cada tres euros que se ahorren o ingresen, se permitirá gastar uno en sueldos. 

Una norma a la que recurrirán muchos equipos durante este verano y con la que harán malabares para confeccionar las plantillas. Consulta aquí cuál es el último límite salarial de los equipos de Primera y Segunda División publicado por LaLiga. Aunque se trata de un tope que cambia «segundo a segundo», según afirman desde la patronal. Cada vez que hay un movimiento de jugadores (venta, cesión o compra) o la llegada de nuevos ingresos (patrocinios, ampliación de capital, ingresos de competiciones…), se actualiza el margen que tiene cada club para pagar nóminas y traspasos.

Prórroga en la deuda derivada del COVID

Otra de las novedades y que darán un respiro a los clubes está en las deudas derivadas del COVID. No tendrán que afrontar toda ella a la hora de calcular el límite salarial este verano. Recordamos que la fórmula de dichos conceptos es la resta de los ingresos totales a los gastos estructurales y a la deuda de los clubes. El impacto de la pandemia se podrá asumir durante las próximas cinco temporadas. Se redistribuye de la siguiente forma: en la temporada 22-23 se asume el 15%: en la 23-24 y 24-25 un 20% en cada una, y en la 25-26 y 26-27 un 22,5%.

Un ejemplo para entender lo beneficioso de esta medida. Si un club tiene 50 millones de pérdidas derivadas del COVID, para este verano solo tendrá que asumir 7,5 millones. Si un equipo tuviera unos ingresos de 100 millones, con unos gastos no deportivos de 30 y dichas pérdidas fueran 50, el límite salarial que tendrían sería de solo 20 millones de euros. En cambio, con esta medida, este verano las pérdidas derivadas de la pandemia que deberían asumir solo serían de 7,5M€ y el límite salarial estaría en 62,5M€ (100M€ en ingresos – 30M€ gastos no deportivos – 7,5M€ de pérdidas).

Dinero de LaLiga Impulso

LaLiga y CVC han firmado un acuerdo a 50 años. El fondo de inversión se ha comprometido a dar una inyección de dinero de casi 2.000 millones de euros a repartir entre los clubes. El dinero ya está llegando a las arcas de los equipos, pero tienen unas condiciones para gastarlo. Solo el 15% puede ser destinado a salarios y traspasos. Pero hay una buena noticia para los clubes excedidos: a este dinero no se le aplica la regla del 1/4 ni del 1/3. El 15% del dinero que reciban puede gastarse íntegramente en uno o varios fichajes.

Pongamos un ejemplo: un equipo recibe 100 millones de CVC, de ellos podrá gastar 15 millones en fichajes aunque esté excedido en su límite salarial. No hace falta que se gaste todo este verano, tienen tres temporadas para gastarse ese dinero. La que está a punto de terminar (21-22) y las dos próximas (22-23) y (23-24). Aunque hay algunos clubes que ya han consumido parte de dichos millones, hay una gran cantidad de clubes que les queda casi la totalidad. Lo que les permitiría acudir al mercado de fichajes para reforzarse.

Pero, como dicha inyección de dinero es un préstamo, los clubes tendrán que devolver ese 15% en el futuro. Se les descontará del límite salarial durante cinco temporadas: desde 2024 hasta 2029. De esta forma, durante dicho periodo de tiempo y a libre elección de los clubes, se les irá detrayendo en los límites salariales de dichas campañas, reduciéndolos para devolver el préstamo. Aunque, para entonces, esperan que con el 85% restante del dinero los clubes hayan crecido y aumentando sus ingresos de una forma que dicha reducción no sea tan acusada.

La crisis de los clubes y un mercado en crisis hasta 2023

Cuando la pandemia todavía golpeaba fuerte en España y no se sabía cuándo se volvería a reanudar LaLiga, Tebas ya avisó a los clubes sobre los mercados de fichajes venideros: «Olvidaos de los fichajes, pensad en canteranos y en cedidos». Y así ha sido. El gasto en fichajes pasó de 1.533 millones en la temporada 2019-20 a los 547 de esta última. La inversión en jugadores se ha reducido dos tercios.

Ahora bien, el problema de esta crisis está en ese concepto: el mercado se ha parado. Casi no hay movimientos y muchos equipos de LaLiga tenían una estrategia de negocio en la que recaía gran peso de los ingresos en la venta de jugadores. De esta forma, de los 435 millones obtenidos por la venta de jugadores en la temporada 2015-16, se pasó a 1.128 millones en la 19-20. ¿Qué pasó con la pandemia? Pues el mercado de secó y los millones ya no fluían como antes, lo que truncó una línea de negocio a muchos clubes (como el Barcelona, una de las claves de la gran crisis que atraviesa). Entre el pasado verano y este invierno, los clubes de LaLiga han ingresado por ventas 542 millones, la mitad de lo conseguido un año antes.

«Posiblemente esta sea la partida que se recupere de forma más gradual, debido al fuerte impacto en la actividad de jugadores. La contracción en España ha sido superior frente al resto de competiciones de referencia, por lo que el impacto sobre los resultados (plusvalías) también lo está siendo, cuando además la dependencia a estos resultados es superior en términos relativos en LaLiga. La recuperación post COVID no podrá darse por concluida hasta que no se normalice este vector de negocio», se prevé desde LaLiga. Además, en el informe anteriormente mencionado, LaLiga vaticina que la recuperación en el mercado de fichajes vuelva a la normalidad como pronto hasta la temporada 2023-24. «Con los mercados de jugadores de verano e invierno de la temporada 21-22 concluidos, se constata que la actividad de fichajes ha seguido deteriorada respecto a niveles prepandemia, en un lógico esfuerzo de contención en momentos de mayor incertidumbre, que no obstante deja ya ciertos elementos que atisban una gradual recuperación durante las próximas temporadas y que podría mostrar una normalización prácticamente plena a partir de la temporada 23-24», refleja uno de los análisis en dicho documento.

Amortizaciones

Pero todo el esfuerzo en los últimos mercados de fichajes no será en vano. Tendrá brotes verdes y unas consecuencias positivas a medio-largo plazo (de cuatro a seis años). Cada vez que se ficha un jugador, se amortiza la cantidad pagada por él en tantas temporadas como firme. Si un club compra a un jugador por 50 millones y firma por cinco temporadas, amortizará su fichaje en la cuenta de resultados a diez millones por año. Ahora bien, como el nivel de fichajes ha caído en picado, la cantidad de amortizaciones que se tendrán que pagar va a ir reduciéndose poco a poco, lo que dejará más límite salarial libre.