Newey asume lo que hizo mal Verstappen con Hamilton

La nueva era de la Fórmula 1 ha traído consigo una nueva batalla en la lucha por las victorias en este inicio de temporada: Ferrari contra Red Bull. Ambos equipos se han repartido a partes iguales las carreras entre los dos grandes protagonistas del momento, Leclerc, que lidera el Mundial con 86 puntos, y Verstappen, 27 por detrás. Ahora son ellos los que dejan batallas para el recuerdo como las de Bahréin o Arabia, pero hace apenas unos meses el que se las tenía con Max era otro, Hamilton. Y aquello sí que era una guerra.

Tiempo después y con aquel título bajo el brazo ‘alado’ de Red Bull, Adrian Newey reconoce que el neerlandés no siempre actuó bien en la pista frente al heptacampeón de Mercedes. Lo hace en ‘The-Race’, donde empieza hablando así de las bondades de Verstappen: «Lo bueno de Max es que siempre sabes de lo que es capaz el coche porque siempre se sube y ‘se retuerce el cuello’. Sus comentarios son buenos, es muy consciente de lo que hacen los neumáticos y cómo gestionarlos. Creo que su reputación de salvaje es injusta».

Y ahí, es cuando precisamente recuerda dos de los momentos más tensos del año en los que el vigente campeón perdió un poco el norte: Interlagos y Yeda. «Probablemente, lo que hizo en Brasil el año pasado fue un poco malo y lo de Arabia fue tonto, pero creo que se frustró porque Lewis no le adelantó, pero aún así no debería haberle hecho un ‘brake test», asume el ingeniero de Red Bull, que también recuerda lo que hizo Hamilton: «Pero Silverstone para mí fue una clara falta profesional y la gente parece tener poca memoria».

Es «muy fácil trabajar» con Verstappen

Quien esté libre de culpa que tire la primera piedra. Pero al contrario de la fama de duro que se ha ganado para algunos, Newey asegura que «es muy fácil trabajar» con Max, al que le compara con el otro gran campeón de la casa energética, Vettel: «Sebastian era muy, muy detallado en su análisis posterior a una sesión. Los informes continuaban durante bastante tiempo. Seb se quedaba hasta bien entrada la noche, revisando videos a bordo, datos, hablando con su ingeniero… Eso es lo que funcionaba para él, no es una crítica. Max no es tan extremo, está más en el medio».