«Alonso no deja piedra sin remover»

Ha trabajado con pilotos como Checho Perez, Lance Stroll, Nico Hulkenberg y campeones como Sebastian Vettel… pero Otmar Szafnauer tenía pendiente compartir equipo con Fernando Alonso. Su llegada a Alpine hace solo unos meses, tras su salida de Aston Martin, le ha dado la oportunidad de trabajar mano a mano con el español. Y, aunque hasta entonces no se conocían tan en profundidad, el directivo rumano ya está impresionado con el trabajo del bicampeón en este inicio de 2022. El trabajo del asturiano por hacerse con un coche todavía más competitivo es incansable y, eso, gusta mucho al nuevo jefe del equipo, quien dice compartir incluso ciertos aspectos con Alonso.

«Él ve la vida como la veo yo. Todo tiene que ver con el rendimiento: no deja piedra sin remover, tienes que hacer todo lo posible para obtener un poco más del rendimiento del coche y hacer un buen trabajo en la pista», explica Szafnauer en el podcast F1 Nation cuando le preguntan cómo es trabajar con el español. Sin embargo, también apuntan ciertas diferencias en su forma de afrontar los fines de semana: «Creo que su motivación y técnicas son quizás un poco diferentes a las mías, pero tiene menos gente a la que motivar que yo y, sí, es brillante».

Y es que la situación actual de Alpine no ayuda a que esa motivación se mantenga en lo más alto. Tienen un coche competitivo, listo para luchar por ser el mejor de los mortales, incluso para poder ganar al Mercedes en su dramático inicio de año, sin embargo, la fiabilidad ha echado por tierra cualquier tipo de opción. Alonso ha estrenado ya tres motores en tres carreras, pudiendo salvar el de Bahréin, pero sin certeza de lo que pueda suceder este fin de semana en Imola. Por ello, en la fábrica ya prueban varios aspectos en el túnel de viento, con la esperanza de poner su monoplaza en el sitio que le corresponde. De hecho, Fernando podía haber conseguido la pole en Australia y luchar por un podio muy meritorio. Incluso el asturiano hablaba de «su mejor fin de semana en años». Pero todo terminó en una nueva decepción.

Como directivo de la escudería y cabeza del proyecto, Szafnauer mantiene la fe: «El coche es muy competitivo, eso no tuvo nada que ver conmigo. Las personas que desarrollan el coche durante el invierno y las que están en la fábrica continuamente fabricando piezas para suministrar repuestos y actualizaciones son un buen grupo de personas. Han estado compitiendo durante mucho tiempo, tienen una gran experiencia. Los ingenieros de carreras tienen experiencia. Tenemos dos buenos pilotos, por lo que todos los ingredientes están ahí. Es desafortunado que hayamos tenido un poco de mala suerte en las primeras tres carreras, pero el rendimiento está ahí. Cuanto más trabajemos, la suerte vendrá y también los puntos, así que estoy feliz».