El Barça ficha a Aubameyang, pero fracasa con Dembélé

El final del mercado de invierno dejó una de cal y una de arena en el Barça. El Arsenal le dio la carta de libertad a Aubameyang y el gabonés jugará en el Barça, a falta de confirmación oficial, hasta junio de 2023. Sin embargo, el club azulgrana se ‘comió’ a Ousmane Dembélé. Después de llenarse la boca asegurando que el francés tenía dos opciones, renovar o irse, Mateu Alemany fracasó en su intento de colocarlo y el Barça deberá decidir ahora si el extremo juega, se queda en la grada, o le da la carta de libertad, posibilidad que puso sobre la mesa este lunes por la noche TV3.

Pierre-Emerick Emiliano Francois Aubameyang (18-6-1989, Laval) será finalmente el refuerzo para la delantera, en la que Xavi quería a Álvaro Morata. La resistencia del Atlético a facilitar el pase del delantero de la Juventus, por el que pedía 35 millones de euros, obligó al Barça a cambiar el paso e improvisar con Aubameyang, un plan B que estaba en un callejón sin salida en el Arsenal por su mala relación con el técnico, Mikel Arteta. El jugador aterrizó a mediodía en Barcelona y esperó hasta las 21:00 horas para pasar el reconocimiento médico. Joan Laporta llegó sobre esa hora a la Ciutat Esportiva del Barça, donde ya le esperaban Rafa Yuste, Mateu Alemany, Jordi Cruyff y Xavi.

Pese a haber jugado poco esta temporada, Aubameyang ha metido siete goles en 15 partidos con los gunners. Ya no es el delantero exuberante que el Arsenal firmó procedente del Borussia Dortmund en enero de 2018 por 65 millones de euros, pero mantiene su olfato. Jugador que en su día fue devastador con espacios, también tiene calidad y pulso ante las porterías rivales. Después de pasar por las categorías inferiores del Milán, Aubameyang fue probando su nivel en Francia: Mónaco, Lille, Dijon. El salto definitivo se produjo en el Saint-Etienne, con el que marcó 41 goles en 97 partidos. De ahí, al Dortmund, donde se convirtió en un futbolista de dimensión mundial. Sus 92 goles en 163 partidos enamoraron a la Sud-Tribune y le llevaron al Arsenal, donde se presentó soñando con ser un nuevo Henry. No ha llegado a tanto porque el Arsenal no gana títulos, pero ha marcado 141 goles en 213 partidos, una excelente media de 0,66.

El morbo del fichaje de Aubameyang está en la hemeroteca. En febrero de 2016, el internacional con Gabón explicaba sus vínculos sentimentales con el Real Madrid: “Antes de fallecer, en 2014, le prometí a mi abuelo, que era de Ávila, que un día jugaría en el Real Madrid. Tan unido se sentía a los blancos que contó: “Celebro los goles con una voltereta en homenaje a Hugo Sánchez, he visto muchos vídeos en internet y le sigo desde crío”. Eso si, en esa misma entrevista no cerraba la puerta a otros clubes: “También sería un bonito regalo para mi madre, que es española”. Cuando parecía que la oportunidad de jugar en España se había desvanecido, los astros se han alineado y Aubameyang se vestirá de azulgrana.

Coincidirá, pues, con Dembélé. El Barça, que el viernes creyó tener controlada la situación, y que pensó que podría colocarle en Tottenham, Manchester United o PSG, no contó con una clave de la ecuación. Dembélé es libre a partir de junio y él puede elegir su futuro. No hubo acuerdo y ahora el club deberá decidir si el futbolista juega hasta junio o se queda en la grada. Dembélé se ha mostrado predispuesto a jugar, pero el Barça ya ha empeñado su palabra, Si quiere contar con él, deberá escoger una estrategia que haga de cortina de humo para que Xavi vuelva a tener a disposición a un futbolista al que quiere, pero que puede estar desmotivado por una mala gestión que ha terminado explotándole en las manos al Barça. Dembélé, por cierto, fue socio de Aubameyang en su explosión con el Borussia Dortmund. Quién sabe si todavía podrían reencontrarse en el campo.

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