Badosa es una guerrera

«Me llevo muy bien con todas las compañeras del circuito, pero en la pista no tengo amigas, sé cómo separar las dos cosas». Lo dijo Paula Badosa cuando le preguntaron por su enfrentamiento contra Marta Kostyuk, ucraniana de 19 años y 66ª del mundo con la que mantiene una buena relación. De hecho, el año pasado, se apoyaron mutuamente durante el largo confinamiento en Melbourne, cuando ambas resultaron contagiadas por la COVID. Este viernes, la española demostró que no mentía al hacer esa afirmación y pudo con su colega: 6-2, 5-7 y 6-4 en 2h19. De ese modo, se metió por primera vez en los octavos de final del torneo y el domingo se enfrentará a la estadounidense Madison Keys, que remontó ante la china Qiang Wang (4-6, 6-3 y 7-6 (2)). «Estoy supermotivada y emocionada por estar en la ‘segunda semana’ del torneo y creo que estoy jugando muy bien», comentó antes de llevarse una gran ovación.

A sus 24 años, Badosa, en un día discreto con su servicio, manejó el partido con rachas de veteranía ante una niña prodigio que alcanzó la tercera ronda en el Open de Australia 2018 cuando sólo tenía 15. Fue su debut en Grand Slams. Al año siguiente, Paula la apeó en la previa y su carrera, que apuntaba a meteórica, se estancó. Ahora ha vuelto a demostrar que tiene potencial para estar entre las mejores («Lo estará seguro», afirmó la catalana) porque tiene tenis y mucho carácter. Pero esta vez se topó con una tenista que ya lo es y a la que considera su espejo. De hecho, en el partido costaba distinguirlas, porque lucían una equipación idéntica, con visera blanca y ambas son rubias. Las diferencia la altura (1,71 la ucraniana y 1,80 la española).

En el primer set, Badosa le rompió tres veces seguidas el saque a Kostyuk. Al inicio del segundo, volvió a hacerlo y parecía tener el partido encarrilado. Aunque tras salvar tres puntos de break, el cuarto se le escapó y por primera vez se vio por detrás en el marcador. Su lenguaje corporal preocupaba, e intentó recuperar la confianza con un passing maravilloso y tremendos golpes ganadores (sumó 25 en total). Pero en un largo duodécimo juego, encajó otro break y el encuentro se alargó para deleite de los espectadores de la Margaret Court Arena.

Espectacular final

Por suerte para Badosa, su oponente pagó el esfuerzo del intento de remontada y aunque seguía intentando quitarle tiempo y desesperar a la número seis con buenos tiros, esta se entonó de nuevo, mejoró su porcentaje de primeros saques e impuso galones para superar las adversidades que se le presentaron en forma de roturas y largos intercambios. Kostyuk levantó dos match-points con su servicio y otros dos al resto. No pudo con el quinto. El abrazo de ambas en la red, de cariño, respeto y admiración, para recordar en una amistosa rivalidad que promete.

Cuadro femenino del Open de Australia.

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