Medvedev estalla contra el público de Australia nada más ganar a Kyrgios

“Es la única opción cuando te abuchean entre el primer y el segundo saque. Los que han hecho eso tienen un coeficiente intelectual bajo. Hay que estar calmado y ganar el partido”. Esto lo dijo Daniil Medvedev, visiblemente enfadado, justo después de vencer a Nick Kyrgios en la segunda ronda del Open de Australia n por 7-6 (1), 6-4, 4-6 y 6-2 en 2h58, cuando le preguntaron en la entrevista postpartido cómo había manejado sus emociones. Los espectadores de la Rod Laver Arena le abuchearon de nuevo al escuchar estas palabras, y el ruso replicó: “Chicos, no puedo oírle, por favor. Mostrad algo de respeto por Jim Courier (el entrevistador). Dejadle hablar, si respetáis a alguien, que sea al menos a él”.

Fue un feo final para un duelo que respondió a las expectativas, sobre todo por las excentricidades de un Kyrgios que le dio al público lo que quería: golpes tan geniales como frívolos, discusiones con el juez de silla y maltrato de la raqueta, motivos por los que fue castigado con un punto de penalización. En un descanso, el australiano se bebió incluso una lata de Pepsi. El caso es que de nuevo fracasó en el torneo de su país y será Medvedev, principal aspirante al título, el que se enfrente el sábado al neerlandés Van de Zandschulp. “Estoy superorgulloso de mi actuación”, dijo Kyrgios, que aseguró que le pidió al árbitro que mandase “callar” a la gente porque su rival “podía enfadarse”.

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