Djokovic, en el alambre

«El ministro está considerando cancelar nuevamente el visado de Djokovic». Son las palabras, recogidas por medios locales de Melbourne, de un portavoz del ministerio de Inmigración de Australia que ahora mismo dejan en el alambre la posibilidad de que Novak Djokovic dispute el primer Grand Slam de la temporada. El serbio, gracias a la sentencia del juez Anthony Kelly, ganó el juicio contra la cancelación de su visado, por lo que, en los dos últimos días, el número uno se ha dejado ver entrenando en las instalaciones de Melbourne Park de lo más feliz junto a su equipo técnico. Pero atención, porque pese a esquivar esa bala, paralelamente se vive una situación bien distinta que podría tirar por la borda los planes del balcánico. El ministro de Inmigración aussie, Alex Hawke, tiene en sus manos el destino de Djokovic, ya que él puede tomar la decisión de ejercer su «derecho personal de cancelación del visado», como bien adelantó el abogado del gobierno, Christopher Tran, al término de la audiencia. El sorteo del cuadro final del Open de Australia será este jueves, por lo que es posible que la decisión final sobre Djokovic se tome hoy.

Son varios hechos contradictorios los que pueden jugarle una mala pasada a Nole. Primero, cabe recordar que el plazo que tenían los tenistas para solicitar una exención médica a las autoridades australianas, para entrar al país sin vacunarse contra la COVID-19, terminaba el 10 de diciembre, mientras que el equipo de abogados de Djokovic envió la documentación necesaria a raíz del supuesto positivo del serbio (día 16). Aunque más allá de este baile de fechas, el propio contagio está en entredicho. El periodista Ben Rothenberg, colaborador de ‘The New York Times’, compartió en Twitter imágenes generadas a través del código QR de la prueba PCR con la que Nole habría demostrado su positivo. ¿El problema? Que al acceder a los resultados unas veces aparecía prueba negativa y otras positiva. «Amigos, esto es más que sospechoso», aseguraba Rothenberg.

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Novak Djokovic, durante uno de sus entrenamientos en las instalaciones del Open de Australia, tras llegada a Melbourne.
KELLY DEFINA (AFP)

Por si fuera poco, Djokovic no habría dicho la verdad al aterrizar en Melbourne al asegurar que no había viajado a otro país en los últimos 14 días, cosa que hizo. El 16 de diciembre, día del supuesto positivo, participó en dos actos en Serbia (uno con el Servicio Postal y otro con el entrenador de baloncesto Zeljko Obradovic). A la mañana siguiente estuvo con niños en Belgrado en un evento de su fundación. Y el 18 tuvo una sesión de fotos con el diario ‘L’Équipe’ donde, al igual que en los actos anteriores, estuvo sin mascarilla, supuestamente contagiado y sin guardar distancia social. Pasada la Navidad viajó a su residencia de Marbella y se entrenó en Nochevieja en las instalaciones del Club Puente Romano junto a niños de la SotoTennis Academy antes de iniciar el viaje a Melbourne el 4 de enero. La Policía Fronteriza Australiana ya investiga a fondo unos viajes que pueden ser, entre otras razones, la perdición de Djokovic…