Djokovic libre, pero con peligro

El juez Anthony Kelly, encargado de dictar sentencia en la audiencia celebrada en el Tribunal Federal de Melbourne sobre la legalidad del visado de Novak Djokovic, decidió este lunes revocar su cancelación y ordenó la puesta en libertad del serbio. Aunque su participación en el Open de Australia no está asegurada. No fue nada fácil intuir por dónde iría encaminada la sentencia, ya que por momentos habló con dureza (“Su presencia en Australia representa o puede ser un riesgo para la salud y la seguridad de la comunidad australiana”), pero también se mostró magnánimo con Djokovic (“¿Qué más podría haber hecho este hombre?”).

Alrededor de las 17:15 hora australiana (7:15 en España) Kelly decidió anular la cancelación del visado del tenista balcánico por parte del gobierno de Australia, considerando que esta medida fue “irrazonable” y argumentando que, si Djokovic, que siguió el juicio en directo, hubiera tenido más tiempo y más detalles, habría podido responder mejor a su llegada al país. El número uno del mundo pudo abandonar el Park Hotel de Melbourne, donde estaba recluido desde el pasado jueves, a la espera de lo que decidan finalmente las autoridades del país oceánico.

En la resolución judicial se recoge que Novak no tuvo tiempo para presentar las alegaciones que le exigieron. “A las 5:20 de la madrugada del 6 de enero de 2022 se le dijo a Djokovic que tenía hasta las 8:30 para presentar alegaciones sobre un aviso de cancelación bajo el artículo 116 de la Ley de Migración de 1958. Sin embargo, los comentarios del demandante se solicitaron a las 6:14. El delegado tomó la decisión de cancelar el visado de Djokovic a las 7:42, por lo que se le impidió hacer reclamaciones al solicitante (Djokovic) hasta las 8:30. Si al solicitante se le hubiera permitido presentar estas alegaciones hasta las 8:30, podría haber consultado a otros y haber hecho más comprobaciones sobre por qué su visado no debía ser cancelado”.

Kelly dio la razón a Djokovic, quien previamente había denunciado esa falta de tiempo en el extracto de las conversaciones que el serbio mantuvo con los funcionarios en el aeropuerto de Melbourne a su llegada. “Vine aquí porque tenía esos documentos. De lo contrario, no me habrían dejado entrar. Me pusieron en una situación muy incómoda en la que, a las cuatro de la mañana, no podía llamar al director de Tennis Australia. No podía relacionarme con nadie del gobierno de Victoria a través de Tennis Australia. Me pusieron en una situación muy incómoda”.

Sin embargo, el caso no se ha terminado, ya que el serbio aún podría ser deportado del país en el supuesto de que el ministro de Inmigración, Alex Hawke, decida aplicar su poder personal para cancelar su visado. Además, el Gobierno de Australia presentó recurso a la resolución del juez Kelly.