Nadal vuelve a ganar en su regreso a la competición

Rafa Nadal ha saboreado de nuevo las mieles de la victoria en su primer partido en competición oficial tras el parón que tuvo por su lesión en el pie. El balear y su gran amigo Jaume Munar, con quien se ha apuntado a jugar el torneo de dobles del Melbourne Summer Set, se impusieron a los argentinos Sebastián Báez y Tomás Martín Etcheverry por 6-3, 3-6 y 10-4 después de una hora y cuarto de batalla.

La dupla formada por Nadal y Munar mostró una gran compenetración en la primera manga ganando varios juegos en blanco y rompiendo el saque de la pareja formada por Báez y Etcheverry en el sexto juego para cerrar el set al saque y con juego en blanco por 6-3.

En la segunda manga una rápida rotura de Báez y Etcheverry en el segundo juego les permitió llevar ventaja en este segundo set sin dar opciones con su saque a Nadal y Munar, por lo que se impusieron por 3-6 y forzaron el tercer y definitivo set.

En el super tie-break del tercer set Nadal y Munar se mostraron más sólidos con su saque a la hora de ser los primeros en alcanzar los diez puntos, algo que consiguieron con la rotura de hasta cuatro minibreaks y, el último de ellos, les dio la victoria en el desempate por 10-4. Un triunfo importante para Nadal y Munar, que en segunda ronda tendrán un difícil compromiso ante Andrei Golubev y Franko Skugor, pero que le sirve a Nadal también como estímulo para afrontar su debut en el cuadro individual ante el ganador del partido entre Marcos Giron y Ricardas Berankis.

Kyrgios se baja de Melbourne y Murray cae ante Bagnis

La primera jornada del Melbourne Summer Set en el cuadro masculino individual nos dejó los abandonos de Ilya Ivashka y del australiano Nick Kyrgios, en su caso alegando problemas de asma.

En cuanto a la competición Andy Murray, que volvía a competir en Australia casi tres años después, no pudo regresar con una victoria en suelo australiano ya que cayó en primera ronda ante el argentino Facundo Bagnis por 6-3, 5-7 y 6-3. Murray plantó cara y se mostró muy agresivo ante un Bagnis que logró salvar 11 de las 13 bolas de break que tuvo que afrontar y que le endosó cuatro roturas a Murray que el escocés no supo devolver en uno de sus últimos test antes de su regreso al Open de Australia.