Un feo gesto con castigo

Isco Alarcón está viviendo una última temporada en el Real Madrid muy complicada. A sus 29 años está totalmente fuera de la rotación de Ancelotti y acaba contrato a final de curso. El no jugar le está complicando el recibir ofertas de cara al año que viene, en el que quedará libre a partir de julio. En apenas una semana podrá empezar a negociar con cualquier otro club y la realidad es que de momento nadie lo ha contactado. El malagueño tiene cinco meses para intentar darle la vuelta a la situación y encontrar el mejor destino posible para él.

En lo que llevamos de temporada apenas ha jugado 177 minutos repartidos en siete partidos. Lleva sin vestirse de corto desde el 21 de noviembre, cuando jugó el tramo final contra el Granada. Ese día se acentuó su declive por un encontronazo con Davide Ancelotti. Durante un cambio, Isco, que estaba calentando, se acercó al banquillo y el segundo entrenador le pidió que volviese a la banda. El mediocampista se negó. Ante esta situación, Carletto decidió introducirlo en el terreno de juego para intentar apagar el incendio. Lo consiguió, pero Isco no se ha salvado de un castigo: no ha jugado nada desde entonces. Ha estado en el banquillo los 90 minutos en seis partidos consecutivos, y se ha perdido los últimos dos por coronavirus.

«Es un tema complicado a nivel personal y técnico. El jugador no ha tenido la oportunidad de mostrar lo que tiene dentro, una gran calidad, porque el equipo empezó a tener una buena racha sin él. No solo para él, otros también han quedado un poco afectados. Hablo de Isco, pero puedo hablar de Nacho, Valverde, Camavinga, Marcelo…», explicó en la rueda de prensa previa al partido contra el Athletic.

«Pero a nivel profesional, Isco, como los otros, se ha comportado muy bien. No hemos tenido enfrentamientos, como se ha dicho, ni me enfadé con él. Profesionalmente han aceptado que el equipo lo ha estado haciendo bien. Están esperando a tener minutos cuando llegue el momento. Ahora Isco desafortunadamente no está bien, pero podría haber sido para él por ejemplo el partido de mañana», añadió defendiendo a su futbolista.

Isco todavía se ve con fuerzas como para acercarse a su mejor nivel. Quiere seguir compitiendo en la élite, en un equipo que pueda luchar por títulos, y es consciente de que si no goza de oportunidades en estos próximos meses va a tener difícil encontrar un club que, además de ser competitivo, le ofrezca un contrato alto. Actualmente está percibiendo en torno a 7 millones por temporada. Parece imposible que algún club vaya a alcanzar esas cantidades y, mientras menos presencia tenga, más podría rebajarse ese precio.

Negativo en COVID

La buena noticia para él es que, en la última prueba de coronavirus que le han realizado, ha dado negativo en coronavirus y que por tanto podrá volver el miércoles a los entrenamientos con el resto de sus compañeros tras pasarse gran parte de sus vacaciones navideñas confinado. También tendrá lo oportunidad de regresar a la convocatoria contra el Getafe el próximo 2 de enero tras perderse los partidos contra Cádiz y Athletic.