Honda cambia su tendencia

Honda se había malacostumbrado a ganar y la culpa no fue solo de Marc Márquez. Que el ilerdense le dio al fabricante japonés seis de los siete títulos totales que sumaron a lo largo de la última década es una realidad incuestionable, pero la marca del ala dorada comenzó a establecer esa hoja de ruta que le convirtió en la estructura más laureada del Mundial en 1979. Simplemente por recursos, tanto técnicos como económicos, HRC pasó a ser la referencia y su posición le permitió gozar de un cierto poder que en mayor o menor medida, todos los años se palpó en la categoría reina… hasta la baja de Marc.

Anteriormente el camino no siempre fue sencillo, hubo cambio de pilotos, pérdidas de campeones y rachas de sequía en la brillante trayectoria de Honda en el Mundial. Pero las cifras avalan que ninguna fue tan severa como la que ha provocado la lesión de Márquez. La marca con mayor número de trofeos en sus vitrinas sumó la friolera de 21 grandes premios sin visitar el escalón más alto del podio (hasta que Márquez volvió a vencer en Sachsenring), y casualmente su época más gris coincidió con la reivindicación del fabricante japonés en el certamen de las cuatro ruedas.

La reaparición de Honda en la escena de la Fórmula 1 fue mucho más compleja que estas dos temporadas de transición en el motociclismo. La alianza de los japoneses con McLaren en 2015 estuvo marcada por la falta de fiabilidad y pese a ello, desde Red Bull decidieron darle un voto de confianza (montando primero su unidad de potencia en el por aquel entonces todavía Toro Rosso, el Alpha Tauri de hoy en día) antes de buscar de la mano el ansiado y prometido campeonato de Verstappen. Fue fácil convencer a la escudería ‘energética‘ y pese a que en un primer momento tan solo firmaron por dos años, las circunstancias propiciaron la extensión de la alianza Honda-Red Bull en este 2021, donde los japoneses han terminado cambiando la tendencia que les caracterizaba durante los últimos años en el mundo del motor.

Formar parte de Honda en MotoGP era garantía de éxito y sin embargo, ahora los japoneses ganan sobre cuatro ruedas. La hazaña junto a Verstappen se ha culminado 30 años después de su último hito, con McLaren para sellar el tercer y último título de Senna en el Gran Circo, y casualmente el premio coincide con la marcha del fabricante de la F1. Una salida «decepcionante», como reconoció el máximo responsable de Honda, Masashi Yamamoto, a la que no encuentran explicación, más allá que la estrategia de descarbonización de Honda Racing. Y aunque el adiós llega justo en el momento más dulce de esta alianza, al menos Red Bull ha conseguido hacerse con la tecnología de su suministrador para seguir cooperando en la nueva invención de los de Milton Keynes: la Red Bull Powertrains.

Habrá trabajo en invierno

La nueva empresa desarrollada por Red Bull se ocupará del programa de motores y estará firmemente apoyado por Honda, tanto técnica como operacionalmente. Mientras que en la Fórmula 1 parecen haber encontrado el camino a seguir, ahora necesitan reencontrar la dirección en el Mundial de MotoGP, donde la marca del ala dorada pretende poner en pista una versión revolucionaria de su RC213V. De momento los cambios llegan en la toma de aire, la aerodinámica y el escape, en busca de un nuevo concepto para todos los públicos’. Porque entre muchas otras cosas, la baja de Marc ha sacado a relucir por encima de todo una debilidad: que el prototipo de la RC213V actual solo es competitivo con el de Cervera.

Por su parte, la trayectoria tanto en las dos como en las cuatro ruedas, no deja margen para la interpretación: la potencia del fabricante japonés es una de sus mayores bazas. De hecho esta es una tendencia que viene de lejos, pues incluso cuando Honda aterrizó en Moto3 a Álex Márquez le pidieron confianza y e ilerdense terminó celebrando el título dictando sentencia: «Siento el poder de Honda». Y eso no se ha perdido. La potencia sigue siendo la mayor virtud de Honda y como ocurrió en el retorno a la F1, la única tarea pendiente de los japoneses en HRC este invierno es reencontrarse con una senda en la que esperan recuperar su dominio y por su puesto, la mejor versión de un Marc que comienza a arrojar algo de optimismo.