Listo para volar

Si algo le faltaba a Isco para terminar un 2021 tétrico para él era ser víctima del brote de Covid que tiene en jaque al Real Madrid desde la semana pasada. El positivo del malagueño le ha impedido viajar este miércoles a Bilbao. Un palo para Isco porque pocas opciones se le presentaban mejores que San Mamés para volver a jugar tras siete partidos sin rascar ni un minuto. Las bajas de Modric y Casemiro le permitían entrar en los planes de Ancelotti aunque fuera inicialmente como suplente. Ni por esas…

Escudo/Bandera Real Madrid

Este 2021 se ha visto menos que nunca a Isco. En el año natural únicamente ha disputado 836 minutos (659′ en el tramo de la temporada pasada y 177′ en el de esta) y ha ido progresivamente hundiéndose en el escalafón de los centrocampistas blancos. En Bilbao se le había despejado el camino y no le amenazaba siquiera el retorno de Dani Ceballos, que tendrá que esperar porque la puesta a punto final le ha generado una sobrecarga. 

Carletto, dentro del management en público de su plantilla, niega el roce entre su hijo y ayudante Davide Ancelotti e Isco en Granada aunque en su momento castigase con guante de seda al malagueño unos días después en Tiraspol. Pagó no querer calentar con viajar… para ni siquiera calentar. Asuntos polémicos a un lado, el técnico madridista admitió este pasado martes en la previa que la baja de Isco en Bilbao es un contratiempo «porque este partido podía haber sido para él». Hubiera sido una tregua navideña a una situación que el propio Ancelotti dejó entrever como compleja: «Es un tema complicado a nivel personal y técnico…».

Libre para volar

Más complicado será, o menos, según se mire, dentro de diez días. En ese momento Isco podrá negociar y firmar de manera legal con quien quiera dado que entra en los últimos seis meses de contrato con el Real Madrid. Con 30 años (los cumplirá el próximo 21 de abril) parece la última oportunidad para firmar un contrato importante aprovechando la ventaja de ser agente libre e intentar revitalizar una carrera que en el Madrid lleva tiempo estancada. El club blanco le contempla dentro de la lista de jugadores (junto a Bale, Marcelo…) que aligerarán considerablemente la masa salarial desde 2022 y el futuro del malagueño podría ir ligado al de Julen Lopetegui, uno de sus máximos defensores.