«Esto no es casualidad»

El último compromiso, un paseo por un paddock a punto de desaparecer. Fernando Alonso (Oviedo, 40 años) despide la temporada de su reestreno en la Fórmula 1 con Alpine. Augura que no será un invierno de parón, porque tiene tareas pendientes hasta enero. Reconoce que su regreso al Mundial bien puede incluirse entre todos esos detalles cualitativos, no cuantitativos, que engrandecen su palmarés en el campeonato, ya sea luchar por títulos con coches inferiores o bien volver a ser el de siempre. Y admite que, aunque haya estadísticas interesantes por el camino, la única motivación que le mueve es la sed de victoria. El asturiano de 40 años cierra el 2021 con AS.

—¿Cuántas ganas de desconexión tiene después de una temporada tan larga?

—Tengo ganas, sí. Pero como tengo cosas que hacer. Entre la carrera de karts de este fin de semana. Luego tengo que ir a la fábrica, al simulador. Luego Navidad en España. Luego, la operación para quitarme las placas (una cirugía relacionada con el accidente de bicicleta que sufrió en febrero de 2021). Estoy pensando en finales de enero como descanso real. Así que tengo ganas, pero todavía me queda un poco.

—Schumacher dejó la F1 y volvió, pero no volvió a este nivel. ¿Cree que este regreso tan contundente va a ser otro de esos detalles de su carrera que le distinga de otros campeones del mundo?

—Yo creo que sí. Sinceramente, la F1 es un deporte brutal en ese sentido. Te deja arrinconado, estás un año fuera y ya te quedas como obsoleto en cuanto a procedimientos, en cuanto a entender el coche y demás. Aunque me mantuve cerca de McLaren y cerca del deporte, este regreso requiere de una dedicación mucho mayor de la que tenía antes. En 2018 no es que no trabajase, pero ahora en la vuelta tengo que pasar mucho más tiempo con ingenieros, tengo que revisar mucha más telemetría. Me dieron un ordenador donde tengo todas las vueltas ‘on board’ de carrera de todos los pilotos del año pasado. He tenido que dedicarle mucho tiempo. Cuando vuelves, y vuelves de una manera competitiva, no suele ser por casualidad. Hay un trabajo detrás, en la sombra, muy grande. Entiendo que no todo el mundo esté dispuesto a hacerlo. No vuelves de paseo, pero quizás no le pones todo el interés que le tienes que poner. Que no será el caso de Michael, o de Kimi, pero cuando ves algunas cosas te das cuenta de que es normal que les cueste un poco más.

—Puede pasar de los cien podios, puede ser el piloto con más grandes premios. ¿Qué dato, cifra o hito es el que más le motiva para los próximos años?

—Yo lo que quiero es volver a ganar, eso es lo que más me motiva. Los demás números irán llegando. Lo de los cien podios está bien, pero tampoco me obsesiona. Y lo de ser el piloto con más carreras va a llegar inevitablemente, porque llega. Pero ganar, ganar una carrera o intentar luchar por un campeonato como hicieron Hamilton y Verstappen, eso es realmente lo único que me motivaría. Y voy a estar unos cuántos años más. No sé si tres, cuatro años más, y espero tener la oportunidad.