Rüdiger, entre PSG y Madrid

Tras comprobar con David Alaba que la fórmula de fichar jugadores consagrados que acaban contrato es fiable, el Madrid sigue buceando en el mercado de los agentes libres. A pesar de que haya que pagar salarios altos y primas de fichaje, el reforzar la plantilla con futbolistas con experiencia en grandes clubes da un plus competitivo. Además, por muy caro que cueste convencerlos, siempre sale más económico que pagar un fichaje. Por todo ello, el conjunto blanco ya tiene en el punto de mira a su próximo objetivo, el alemán Antonio Rüdiger.

No es ni mucho menos una incorporación sencilla. A sus 28 años, el central acaba contrato con el Chelsea donde es jefe de la zaga y campeón de la Champions. Bajo las órdenes de su compatriota Tuchel se ha convertido en uno de los mejores del mundo en su puesto. La finalización de su vinculación con el club de Londres invita a muchos grandes de Europa a pujar por un futbolista que, según la prensa inglesa, está pidiendo un salario de Galáctico: 12 millones de euros por temporada. El Bayern Múnich, muy interesado en ficharlo, parece ser el rival número uno de los blancos. Otros clubes como Manchester United o Juventus han mostrado interés por su situación y sus pretensiones de cara a la temporada que viene. Incluso el Chelsea sigue peleando por renovar a la que es una de sus estrellas. Sin embargo, ha aparecido un club dispuesto a cambiarlo todo a golpe de talonario: el Paris Saint Germain.

Según informa Bild, hace unas semanas hubo un encuentro entre el agente del futbolista, Sahr Senesie, y Leonardo, director deportivo del PSG. La idea es que Rüdiger apuntale la defensa de los parisinos junto a Marquinhos, Kimpembe y Ramos (Kehrer parece tener los días contados). Para conseguirlo, utilizarán la baza del dinero, conscientes de que casi ningún equipo del mundo podrá ofrecerle las cantidades a las que ellos sí tienen acceso. En París viven una guerra fría con el Real Madrid por el ‘caso Mbappé’, agudizada con el sorteo de Champions que los ha emparejado en octavos de final. Este es otro motivo para entrar en la subasta: intentar desestabilizar a un rival directo en Europa y demostrar que, gracias a esa potencia económica, son capaces de robar a los blancos un futbolista en el mercado. Los dirigentes qataríes siguen muy enfadados por la forma en la que el Madrid ha abordado el fichaje de Mbappé y esta sería una buena opción de devolverles parte del golpe recibido.

A pesar de todo, el panorama no es nada positivo para ellos. Tal y como ha venido informando este periódico y confirma Bild, la prioridad del jugador es llegar al Bernabéu la temporada que viene. Así se lo ha hecho saber a su entorno, que ya ha cruzado llamadas con los directivos blancos de cara a una posible oferta a partir de enero cuando será libre para negociar o incluso firmar con un nuevo club. Hay que contar con que en Chamartín se liberarán más de 30 millones de masa salarial el próximo verano solo con jugadores que finalizan contrato (Bale, Marcelo e Isco), lo que facilitará ofrecerle una cantidad acorde a sus pretensiones y, por tanto, alcanzar un acuerdo. Sin embargo, la decisión no está tomada por ninguna de las partes. Será en las próximas semanas cuando podría concretarse su llegada a Madrid.

Tuchel frenó la salida anticipada de Rüdiger

El técnico alemán del Chelsea no solo cambió el devenir del equipo cuando sucedió a Frank Lampard al frente del conjunto londinense, sino también el de sus jugadores. Antonio Rüdiger es uno de los jugadores que más ha crecido bajo las órdenes de Thomas Tuchel, tanto que si los Blues no hubiesen apostado finalmente por el ex entrenador del PSG el rendimiento del zaguero germano podría no haber sido el mismo. «En el período de invierno no tenía muchas ganas de irme, para ser sincero, pero en el período de verano sí quería irme. Entonces llegó Thomas Tuchel y el resto es historia», ha reconocido Rüdiger en Football Daily. El técnico alemán frenó la salida del todavía futbolista del Chelsea y los Blues terminaron proclamándose campeones de la Champions League.