La FIA desestima una de las protestas de Mercedes

Broche de oro a una temporada que quedará en los anales de la historia de la F1. Va a ser difícil superarla. No sé quién escribió este cuento, pero es el mejor que he leído. Verstappen es Campeón del Mundo de F1 con una mezcla de suerte, talento y tenacidad. Un Safety Car, provocado por un accidente de Latifi, en la vuelta 54 cambió el guion de la carrera, encaminado al título de Hamilton. Verstappen paró a poner los blandos y el Safety Car se marchó a una vuelta para el final. El neerlandés aprovechó su ventaja para adelantar a Hamilton.

El GP de Abu Dhabi tampoco decepcionó en el inicio. Hamilton adelantó a Max en la salida y este se la intentó devolver tirándose desde muy lejos. Sin embargo, Hamilton se fue por fuera y mantuvo la posición. No hubo investigación. Hamilton se marchaba, Verstappen paró y el inglés copió la estrategia. Pérez se mantuvo en pista y aguantó a Hamilton dos vueltas, lo suficiente para que llegara Verstappen, pero Hamilton se volvió a marchar.

El ecuador de la carrera hizo palpable el ritmo superior de Hamilton. Verstappen volvió a parar aprovechando un Virtual Safety, pero ni con esas pudo alcanzar a Hamilton hasta el taquicárdico final.

Del resto sobresale un campeón, un futuro campeón, seguro: Carlos Sainz. El piloto madrileño rodó toda la carrera cuarto y aprovechó el abandono de Pérez para subir al podio y amarrar la quinta plaza en el Mundial. Alonso pescó en rió revuelto y metió al Alpine de nuevo en los puntos (8º).