Un martillazo de realidad

Igualados a puntos en la clasificación del Mundial, pero puede que sólo en eso. El miedo ahora no es que Verstappen y Hamilton se choquen en la primera curva, que también, sino que se confirme la enorme superioridad mostrada por Mercedes en los entrenamientos libres. Lewis lideró el viernes con tres décimas de ventaja sobre Ocon y Bottas y hasta 0.6 segundos con respecto a Max, su rival por el título. La presencia del Alpine arroja incógnitas, porque el Red Bull estará delante a la hora de la verdad, pero la enorme diferencia entre Mercedes y Verstappen cuando dieron sus vueltas con pocos segundos de diferencia, y con el mismo neumático, es una amenaza para los intereses del neerlandés antes siquiera de que comience la carrera.

Bottas, tercero en cuestión, aventajó en casi cuatro décimas a Checo, el escudero de Red Bull, y además lideró durante buena parte de la sesión. El Mercedes vuela con el neumático medio y con el blando y se planta como favorito ante la clasificación del sábado. La pole aquí siempre fue decisiva, en los últimos seis años venció el más rápido en la Q3, si bien los cambios en el trazado habilitan la posibilidad de adelantar y pueden alterar esa estadística. Aunque más allá de los números, lo que parece irrecuperable es una desventaja de seis décimas en el primer día de GP. 

La expectación en el ‘paddock’ es máxima, con decenas de personas alrededor de cada piloto en los breves instantes que dedican para cruzar de su ‘hospitality’ al garaje. Entre los rumores del día, se descartó la posibilidad de que Mercedes recurriera a un nuevo motor para esta última carrera con cinco puestos de penalización, pero unos 25 caballos más de rédito. «Incluso con problemas de fiabilidad, no sería el plan A», dijo el ingeniero jefe de Brackley. Los motores han sido claves porque han enfrentado la postura conservadora de Honda, que sólo cambia lo que se va a romper; frente a Mercedes, que optó por extraer el máximo de prestaciones aun a riesgo de comprometer la durabilidad. Parece que la idea buena fue la segunda.

Sexto de Alonso y noveno de Sainz

Mientras tanto, Alonso se situó sexto, por detrás de su compañero. El asturiano perdió su mejor vuelta con el neumático nuevo porque excedió los límites de la última curva, le habría valido para ser cuarto. El Alpine ha caído de pie en Yas Marina, no cabe duda, y mantiene la tendencia positiva de Doha (terceros con Fernando) y Yeda (cuartos con Esteban. Sí, es un viernes, pero este en concreto vale un poco más, porque los motores que se emplean no tendrán más kilometraje y pueden exprimirse. Al menos, la firma francesa lo debió plantear así.

Ferrari cedió, ligeramente a unas décimas del A521. Se coló delante Tsunoda con un Alpha Tauri, no así Gasly, y Leclerc fue octavo por el noveno de Sainz. No parece el arranque soñado para el SF21, que suele funcionar mejor el domingo cuando desde la primera sesión se encuentra con los mejores. Los entrenamientos nocturnos terminaron de forma abrupta a pocos segundos para el final por un fuerte golpe de Raikkonen contra las protecciones. El piloto, que este domingo disputará su última carrera en el Mundial, bajó por su propio pie sin daños aparentes.