La baza del Madrid por Haaland

La carrera por hacerse con Erling Haaland el próximo verano va ganando velocidad y el Real Madrid se coloca con ventaja entre los competidores que van a intentar el fichaje del noruego. El último giro de la trazada lo dio Hans-Joachim Watzke, el CEO del Borussia Dortmund, que confirmó algo que AS ya llevaba tiempo adelantando: Haaland no tiene cláusula de rescisión para salir del equipo alemán.

Tras su fichaje por el Borussia, procedente del Red Bull Salzburgo, corrieron ríos de tinta al respecto de las salidas que tenía el noruego para marcharse a un equipo más grande a corto plazo, y se llegó a publicar que, a partir de enero de 2022, entraba en juego una cláusula de 75 millones de euros, más que factible para un futbolista de las prestaciones del nórdico. Sin embargo, dicho extremo nunca fue así: lo que existe es un acuerdo verbal con el Borussia para, a partir del verano de 2022, negociar su venta con el club que Haaland elija. La cifra de 75 millones podía valer como orientación en aquel momento, hoy se ha quedado a todas luces anticuada: lleva 72 goles y 19 asistencias en 71 partidos con el Borussia; su valor en Transfermarkt es de 150 millones y apenas tiene 21 años.

Lo que las declaraciones de Watzke dejan claro es que, el que sea que quiera a Haaland el verano que viene, deberá convencer no sólo al jugador, sino también al Borussia, que tiene en su poder un contrato firmado con el delantero hasta junio de 2024 que le coloca en posición de poder en la negociación. El Dortmund es un equipo duro, pero razonable: se sabe estación de paso para muchos futbolistas y no se cierra en banda a negociar una venta cuando todas las condiciones se dan. Y además, y ahí reside la ventaja del Madrid, su relación con el club blanco es excelente.

Haaland, Raiola, Mbappé…

Florentino Pérez y Watzke desarrollaron una buena relación, prácticamente de amistad, durante los primeros años de la segunda etapa en la presidencia del dirigente madridista. Sobre todo, con el traspaso de Nuri Sahin al Madrid en el verano de 2011. Los constantes duelos entre ambos equipos en Champions (cuatro veces en la 2012-13, dos veces en la 2013-14, otras dos en la 2016-17 y dos más en la 2017-18) afianzaron dicha amistad, que en los últimos años se ha traducido en operaciones: Achraf pasó dos años cedido en el Borussia y ahora Reinier hace lo mismo.

No significa eso que el Dortmund le vaya a poner el fichaje más fácil al Madrid que a otro clubes, ni mucho menos; el club alemán intentará sacar el mayor precio posible con el mínimo desgaste para su imagen, motivo por el cual preferirá siempre venderlo a un club extranjero antes que al Bayern de Múnich, con objetivo de evitar otro caso Lewandowski en la medida de lo posible. Lo que sí es claro es que entre Madrid y Borussia las líneas de comunicación están abiertas y son constantes, el club blanco sabe que por ese lado todo será más fácil y que la parte complicada llegará en otras facetas: el trato con el agente de Haaland, el polémico Mino Raiola, o el encaje del noruego en una plantilla que ya cuenta arriba con Benzema y Vinicius y a la que se unirá, con gran probabilidad, Mbappé.