«Alonso es un piloto excepcional»

Ha pasado ya una semana del gran hito de Fernando Alonso después de siete años, pero la lluvia de halagos no escampa para el asturiano. Jean Todt, presidente de la FIA, se une a la fiesta de elogios que llegan hacia el asturiano tras su podio en Qatar, después de las palabras del asesor de Alpine, Alain Prost, o las de su compañero de equipo, Esteban Ocon, que se encargó de realzar en gran trabajo que el español está haciendo el equipo en su temporada de regreso a la Fórmula 1. Y es que Alonso es uno de los grandes artífices de que Alpine, incluso con un coche que no parecía competitivo, esté ganando carreras o luchando por los podios.

Pero así funciona ‘El Plan’ que Fernando tiene desde su vuelta al ‘Gran Circo’. Confía tanto en su trabajo, y lo ha recalcado tanto ante los medios, que los aficionados ya se vuelven locos con la idea de ver al asturiano luchando por algo más en 2022. Se espera mucho del próximo curso que, a su vez, genera mucha incertidumbre dentro del paddock de la competición. No se sabe hasta qué punto todo se pueda igualar con el cambio de reglamento y no será hasta la entrada del nuevo curso cuando se vean las primeras pinceladas de lo que se puede esperar.

Lo que está claro es que Alpine necesita, como poco, un coche más competitivo que de al asturiano la opción de acercarse más a su sueño, ese por el que ha vuelto a la Fórmula 1 siendo un piloto más completo al que se proclamó bicampeón del mundo hace más de una década. El tercer mundial sigue en su mente y, para él, es algo posible porque, de ser lo contrario, no se habría planteado un regreso a la máxima competición del automovilismo. Y, todo, impulsado por el gran cambio del 2022. Quiere luchar por algo más que ser el mejor de los mortales.

El piloto no marca la diferencia

Sin embargo, y pese a que la ambición de Fernando Alonso gusta y mucho a su equipo, Jean Todt es más realista: califica al asturiano de «excepcional» a sus 42 años, pero la realidad es que es el coche el que marca la diferencia. Así de sencilla es su regla, si no se tiene un coche competitivo, no se puede ganar. «Los que están en el Mundial son todos pilotos de gran talento. Quizá haya dos o tres que tengan un poco más de chispa, pero lo que marca la gran diferencia es el coche que se les da para conducir», resalta el presidente de la FIA en una entrevista con ‘beIN Sports’.

Y tiene ejemplos de peso para justificar sus palabras: «Lo hemos visto en el pasado. Mirad a Michael Schumacher, cuando llegó a Ferrari en 1996, había sido campeón del mundo en 1994 y 1995. En 1996 ganó tres Grandes Premios, lejos de ser campeón del mundo. Luego lo vimos con muchos otros pilotos. Lo vimos con Fernando Alonso cuando conducía un coche que ya no le permitía ganar, lo vemos ahora. Alonso es un piloto excepcional, pero hoy no cuenta con un coche que le permita ganar». Pues si, a día de hoy es algo que no se puede negar, pero las dudas ante un prometedor 2022 dan licencia para soñar.