Otra de tiros en Tiraspol

Mes y medio después de que el Sheriff sonrojara al Madrid en el Bernabéu ha llegado la vuelta a la normalidad. El equipo blanco le ganó sus dos partidos al Shakhtar y equilibró su balance; los moldavos perdieron los suyos con el Inter, despertaron del sueño y siguieron arrasando en sus competiciones domésticas. Allí no hay enemigo a la vista: ocho victorias ligueras consecutivas, a razón de 29 goles marcados y uno encajado. Es lo que tiene vivir entre dos mundos.

Hubieran firmado, en cualquier caso, su situación actual en la Champions, en la que siguen vivos de milagro. Con un 28% de posesión y más de 25 disparos en contra por partido llegan al duelo de hoy con posibilidades reales de clasificación (sigue el partido en directo en AS.com). Georgios Athanasiadis, 28 años, griego, portero, es la respuesta al misterio. Canterano del Iraklis, pasó por varios clubes modestos griegos (Ethnikos, Panthrakikos, Asteras Tripoli) hasta llegar al AEK. Ahí estuvo dos años. En el primero no jugó nada. En el segundo, sólo en el tramo final. Así que se decidió por la cesión al Sheriff, que pagó por un año de préstamo 250.000 euros. Nadie hace más paradas en la competición (6 por partido) y nadie ha tenido que parar tanto en la historia de la Champions (11 intervenciones) para salir triunfante del Bernabéu. «No tengo ningún ritual. Simplemente trato de estar concentrado y tranquilo», confiesa a los medios del club. Admirador de Buffon («Tenía una técnica genial, una capacidad de reacción increíble y era un líder en el campo»), fue elegido MVP del choque ante el Madrid y también del segundo ante el Dinamo Zagreb, en la última ronda previa de la Champions que le trajo hasta aquí.

El contragolpe

A Athanasiadis le espera un tiroteo. 31 veces disparó el Madrid en el duelo de ida, y Benzema y Vinicius son primero y sexto en el ránking de lanzadores de la competición, con 19 y 15 tiros, respectivamente. Las oportunidades del Sheriff están en el contragolpe. Así le ganaron al Shakhtar y así sorprendieron en el Bernabéu. El maliense Adama Traoré es, con 11 tantos, su mejor baza ofensiva. Y el centrocampista luxemburgués Thill, que viene de marcar con su selección y que hizo el 1-2 en Madrid, su futbolista clave en el centro del campo. Es el mejor asistente del grupo y ha corrido más que nadie en la competición, casi 50 kilómetros. Hoy se le espera una alineación casi calcada a la que jugó en el Bernabéu. A lo sumo, su técnico, el ucraniano Vernydub, podría dejar en el banquillo al griego Kolovos para colocar a Nikolov en la mediapunta, junto a Traoré y al colombiano Castañeda en punta.

Aun lejos de ser una potencia continental, el oligarca Viktor Gushan, exagente del KGB y patrón de Sheriff, ha dotado al club de un entorno muy por encima de las posibilidades de la autoproclamada República de Transnistria, una franja 25 kilómetros de anchura entre el resto del territorio moldavo y Ucrania. El enclave separatista permite la presencia de una base militar rusa, con 1.500 efectivos, a cambio del abastecimiento de gas del territorio. Sin embargo, la región, sembrada de estatuas de Lenin y Stalin y en cuya bandera aún figuran la hoz y el martillo, no ha dejado de perder población desde el fin de la era soviética. Allí viven alrededor de 250.000 personas, un tercio de ellas dependientes de Sheriff, el todopoderoso conglomerado empresarial del que forma parte el club. El sueldo medio de la población no alcanza los 250 euros mensuales, mientras que muchos de los futbolistas del Sheriff ganan más de 15.000. Y el estadio en el que juega el equipo costó 200 millones. Un lujo para una región en la que el interés por la lucha o la halterofilia supera de largo al que hay por el fútbol.

Un respiro

Esta vez el Madrid llega avisado. El día de autos en el Bernabéu Ancelotti se permitió algunas licencias que la Champions no pasa por alto. La más imprudente, ahorrarse de un solo golpe a Modric y Kroos. También le faltaron los laterales titulares, Carvajal y Mendy, lesionados, y fue titular Hazard. Desde entonces, el belga no ha vuelto a estar en un once inicial del Madrid y tampoco figurará en el de hoy. No se ha recuperado de su último percance, la gastroenteritis que también le impidió viajar a Granada.

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Ancelotti charla con Vinicius y Militao.
REUTERS

Así que se espera que Ancelotti mueva poco el árbol. Regresará Militao, el futbolista que más balones recupera en esta Champions, y está por ver si descansa uno de sus centrocampistas de cabecera y si Rodrygo releva a Marco Asensio, como sugirió Ancelotti, teniendo en cuenta lo que se le viene encima al equipo: Sevilla, Athletic, Real Sociedad, Inter y Atlético sin respiro.

Las cuentas son sencillas. Si gana hoy en Tiraspol, el Madrid estará en octavos de final. Si empata, podría necesitar otro punto en la última jornada ante el Inter. Con dos igualadas sería primero de grupo. Conviene más que nunca, porque el primer bombo viene con garras y colmillos.