Ganar, ganar o ganar

El Atleti hoy jugará dos partidos. El del Metropolitano ante el Milan y el que el Oporto dispute ante un Liverpool ya clasificado. La calculadora está en marcha. Las cuentas, los posibles, los nervios. Dos victorias o cuatro puntos, siempre que tres sean en Do Dragao la última jornada, es lo que los del Cholo necesitan para estar en los octavos sin depender de otros. Otros: los portugueses, su principal rival en el grupo por ese segundo puesto que queda.

Porque vive el Atlético esta fase de grupos al filo. Condicionado por un sorteo que le encuadró con tres gallos, Oporto, Milan y Liverpool, y un empate ante los primeros en la 1ª jornada. Cuatro puntos en las cuatro disputadas es un pobre botín que forra de ansiedad lo que viene. Finales ahora. La de hoy ante el Milan (sigue el partido en directo en AS.com) para que Oporto no sea un vida o muerte. «Ganar, ganar y volver a ganar«, que susurra la estatua de Luis a los pies del Metropolitano.

Escudo/Bandera Atlético

El Milan, último, con sólo un punto, viaja con ello trenzado también en las piernas. De una victoria depende seguir en Europa. Simeone podrá contar con Griezmann después de que la UEFA rebajara a uno los dos partidos de castigo por la roja en el Atleti-Liverpool. Un Griezmann que vuelve a ser fundamental. Aquel Griezmann por el que pasaba todo. El juego y el gol. Simeone medita que sea amenaza en la punta junto a Suárez, que descansó de inicio ante Osasuna mientras sacaba brillo a su revolver pensando en esta noche.

Un partido, ante Osasuna, en el que emergió un Atleti del Cholo reconocible. Atleti del unocerismo, Atleti con gol a balón parado, sin encajar atrás. La idea del entrenador es saltar esta noche con un 5-3-2, con tres centrales y Llorente ocupando el lugar de un Trippier lesionado. João Félix ayer tampoco entrenó. No llega. Pero el Cholo suma a su centro del campo, De Paul y Koke, a un Lemar imprescindible ya.

Escudo/Bandera Milan

La baja de Tomori, importante

En las bandas puede estar la clave del partido. Con Llorente y Carrasco a un lado. Con Theo y Saelemaekers al otro. El Milan llega herido tras la derrota en la Serie A, la primera, ante la Fiorentina (4-3). Su juego ha perdido brillantez. Sin Tomori, baja clave, Pioli se fía a la clase siempre de Brahim mientras maneja dos dudas: Florenzi o Kalulu, Tonali o Bennacer. Ibra viajó, está, en San Siro no, y siempre amenaza aunque salga desde el banquillo, como parece que lo hará en detrimento de Giruoud. Necesitan los italianos intensidad. Y un milagro para seguir vivos. Para hacer fútbol ese ganar, ganar o ganar que en estos momentos ya sólo mueve al Atleti.