Sigue el caso Peng Shuai: «Aparecerá en público pronto»

La tenista Peng Shuai «está en su casa y aparecerá en público pronto», aseguró este sábado el director de un periódico chino afiliado al Gobierno en medio de las crecientes preocupaciones a nivel internacional por el paradero de la jugadora. Citando sus propias «fuentes», Hu Xijin del diario oficial Global Times, tuiteó hoy que Peng «ha permanecido en su casa en los últimos días porque no quería ser molestada».

«Aparecerá en público pronto y participará en algunas actividades», dijo Hu en unas declaraciones que siguen a unas supuestas imágenes de la tenista divulgadas anoche -también en Twitter, medio vetado en el país asiático- en las que, rodeada de peluches, deseaba un «feliz fin de semana». Se trata de las primeras imágenes que aparecen de la tenista desde que comenzó a crecer la preocupación por su desaparición hace más de dos semanas, si bien es imposible determinar cuándo y dónde fueron tomadas las fotografías.

En las imágenes, retuiteadas por el periodista Shen Shiwei de la cadena estatal CGTN, se puede ver a la tenista rodeada de peluches deseando un «feliz fin de semana» a través de la red social Wechat. La Asociación de Tenis femenina (WTA, por sus siglas en inglés) que reclamó «pruebas comprobables» de que la jugadora está a salvo, todavía no se ha pronunciado sobre estas imágenes.

La exnúmero uno del mundo en dobles se encuentra desaparecida desde que el pasado 2 de noviembre acusara al exviceprimer ministro chino Zhang Gaoli de abusar sexualmente de ella. También la ATP, a través de su presidente Andrea Gaudenzi, señaló el viernes que la seguridad de la tenista es la prioridad ahora mismo y que es «vital» que haya algún contacto directo con ella. Anteriormente, la cadena de televisión CGTN remitió otro supuesto comunicado de la tenista en la que negaba los abusos y aseguraba que estaba bien.

Tanto la WTA como otras organizaciones como Amnistía Internacional y la ONU han puesto en duda la veracidad de ese comunicado. A principios de este mes, Peng, de 35 años y actual número 189 del mundo, afirmó a través de su perfil de la red social Weibo que Zhang, de 75 años, había abusado sexualmente de ella, en una publicación que desapareció de internet veinte minutos después. Cualquier referencia a la tenista o al caso sigue completamente vetado en las redes sociales y los medios oficiales chinos. Peng lideró en 2012 el ránking mundial de dobles y ganó Wimbledon y Roland Garros, lo que la llevó a la cúspide del tenis en su país.

EEUU y la ONU piden a China que informe sobre el paradero y el estado de la tenista Peng Shua

Estados Unidos y Naciones Unidas se han unido este viernes a las demandas para obtener información sobre paradero y el estado de la tenista Peng Shuai, desaparecida en la actualidad tras haber denunciado el acoso sexual del exviceprimer ministro de su país. Peng no ha sido vista en público desde que acusó a Zhang Gaoli, exviceprimer ministro chino, de obligarla a tener relaciones sexuales en su casa. La tenista, exnúmero uno del mundo en dobles y doble campeona de ‘Grand Slam’ en esta modalidad, lo hizo a través de una publicación en la red social ‘Weibo’, que fue eliminada a los 30 minutos, al igual que todo rastro de mención.

Ante ello, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, ha aseverado que las autoridades estadounidense están «profundamente preocupadas» por los informes al respecto. «Nos unimos a los llamamientos para que las autoridades de China proporcionen pruebas independientes y verificables de su paradero y de que está a salvo», ha clamado.

Por su parte, la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Liz Throssell, ha manifestado también su preocupación y ha reclamado una investigación «con total transparencia» sobre las acusaciones de Peng. «Sería importante tener pruebas de su paradero y su bienestar, e instaríamos a que hubiera una investigación con total transparencia sobre sus acusaciones de agresión sexual», ha subrayado. Por su parte, la Asociación de Tenis Femenino (WTA) ha manifestado que está dispuesta a asumir las pérdidas millonarias que le supondría cancelar sus vínculos con China si no arroja toda la luz sobre el caso.