De Jong vislumbra escapatoria

Dudas con Sterling

El rompecabezas por Sterling sigue su curso en Barcelona. El club le quiere en enero, el jugador quiere salir del City, pero el problema es el club de Mánchester, que entiende que será importante para Guardiola y es reticente a dejarle marchar. Sin embargo, en verano dieron su ‘OK’ a una cesión sin opción de compra, todo supeditado a la llegada de Harry Kane. El delantero se quedó en el Tottenham y la operación se suspendió.

Ahora, según ‘Sport’, en Can Barça tienen la esperanza en que le movimiento sea una réplica al estival. No quieren incluir una cláusula que les obligue a comprar al extremo el próximo mes de junio, que sería de, al menos, 50 millones de euros. Además de la cantidad, temen que Raheem no funcione y, de esta manera, verse con un futbolista caro y que no encaja en los esquemas de Xavi.

Así, un préstamo al uso es la pretensión blaugrana. Del lado skyblue puede interesar: podría revalorizarse para, así, venderle el verano próximo. Toda vez que en 2023 acaba contrato y parece muy complicado que vaya a haber una renovación de por medio. Sin embargo, ‘Mundo Deportivo’ defiende una postura distinta. En su caso, afirman que la potencial compra es una posiblidad que baraja el conjunto azulgrana. Eso sí, con pagos cómodos en plazos prolongados en el tiempo. Así, hay dudas alrededor de la operación, aunque todo depende que el City de su brazo a torcer. Si hay algo claro, es que el Barça no quiere hipotecarse en enero.