«Tengo uno de los trabajos más complicados en la Fórmula 1»

El hombre más buscado hasta hace pocos días, en el gran premio de casa, y el protagonista de uno de los podios más emotivos de los últimos tiempos. Sergio Pérez (Guadalajara, 31 años) se dio un baño de masas en México y llega ahora a Brasil con el objetivo de afianzar los títulos de pilotos y constructores para Red Bull. Tiene un gran coche, pero la oportunidad está envenenada, como él mismo reconoce: pocos pilotos de esta parrilla, quizás ninguno, pueden medirse con Verstappen en igualdad de condiciones y salir bien parados. Con dos triunfos y 15 ‘cajones’ en su carrera, el mexicano charla con AS en Interlagos y hace balance de la temporada. Marcha cuarto en la clasificación, ganó en Bakú y subió cinco veces al podio.

—Qué imágenes con su hijo y su padre en el podio de México…

—Sí, fue un momento espectacular, muy especial. Me quedaré con él por siempre. Ver a mi hijo justo al lado del podio es una fotografía por la que todo ha valido la pena.

—¿Cuántas décimas extra se encontraba cuando pasaba bajo el Foro Sol y la grada rugía?

—Muchísima energía. ¡Demasiado apoyo!

—¿Sentía la presión por hacer un buen resultado en casa?

—Sí, sin duda. Lo mínimo que esperaban por mi parte era que estuviera en el podio, y hubiera sido una decepción no darle un podio a toda la gente, a todo el país. Estoy contento por que saliera bien. Me hubiera gustado darle el doblete al equipo, pero era imposible pasar a Hamilton.

Sergio Pérez habla con AS en Interlagos, Brasil. F1 2021.

«El Red Bull no se parece en nada a lo que yo conocía»


Sergio Pérez

—¿Cómo valora su temporada?

—Ha sido una temporada de altibajos. Me ha costado mucho la adaptación, aunque hemos visto lo mismo con otros pilotos de otros equipos. No es fácil, pero nadie más tiene un Verstappen al lado, que está tan unido al coche y saca el 120% del coche en cada vuelta que da. Por eso no ha sido fácil, pero siento que he evolucionado, he crecido mucho especialmente en la segunda parte de la temporada. Será importante ver cómo termino estas últimas cuatro carreras.

—La diferencia entre Max y usted, en puntos o décimas, ¿es real?

—Ahora la diferencia es mucho más pequeña, estamos operando en un nivel muy parecido.

—¿Por qué es tan difícil extraer más potencial de este coche?

—Es un auto muy peculiar, muy diferente de todo lo que estaba acostumbrado. No es tan fácil. En todos los sentidos. Cómo frenas, cómo aceleras, cómo operas con los neumáticos. No se parece en nada a lo que yo conocía.

—No es un secreto que este equipo está volcado en un piloto, Max. ¿Cómo es ser el otro piloto?

—No es fácil. Creo que tengo uno de los trabajos más complicados en toda la Fórmula 1. Pero estoy contento porque crezco, tengo experiencia y voy tomando el control de la situación. El listón de Max está muy alto, es hoy por hoy el piloto más fuerte que hay en la parrilla y lleva muchos años en el equipo. Al mismo tiempo, tengo la mejor referencia posible.

—¿Cómo le ve en la lucha frente a Hamilton?

—Increíble, muy tranquilo, relajado. Tiene mucha confianza en sí mismo.

—¿Qué puede hacer para ayudar a Red Bull a ganar los dos títulos?

—Ser perfecto, sacar los mejores resultados posibles. Si lo hago, le daré el campeonato al equipo. Y también dar muchos puntos a la escudería. Tengo confianza en que podemos ganar.

—Pero usted no ha venido a Red Bull para ayudar a Max…

—Quiero pelear por el Mundial el próximo año. Espero que Red Bull tenga un coche tan competitivo como esta temporada para poder estar peleando por el campeonato.