Micky Lawler: «La vacuna será obligatoria para jugar en Australia»

Micky Lawler gobierna la WTA desde el 2014 y con ella llegó la gran expansión por Asia. Con Shenzhen logró un jugoso contrato para celebrar las Finals en China por diez años. Pero la pandemia forzó a recolocarlas en México. La neerlandesa, que representó a tenistas como Richard Krajice o Amelie Mauresmo, atendió a AS desde México. 

-¿Qué supone para la WTA celebrar sus primeras Finals en Latinoamérica?
-Junto con el gobierno local hemos logrado algo milagroso, trabajando día y noche en el último mes construyendo todo de la nada. Es muy importante para Latinoamérica.

-¿Y tener representando al ‘Latin power’ con dos jugadoras como Garbiñe Muguruza y Paula Badosa?
-¡Una gran suerte! Ambas han tenido un año muy bueno. Garbiñe ya era una de nuestras top y se la ve muy feliz por jugar en Latinoamérica. Y Badosa terminó de explotar en Indian Wells. Para España debe ser un orgullo, y además esta tierra es como un segundo hogar para ellas.

-Este año ha habido cuatro campeonas de Grand Slam diferentes. Alguna tan sorprendente como Emma Raducanu. ¿Le gusta esta situación o preferiría más referentes?
-Hay que ver el lado positivo. Lo que ha ocurrido con Nadal, Federer y Djokovic es fabuloso, pero a nosotras nos criticaban hace veinte años porque siempre ganaban las mismas. Ahora hay una variedad de juego increíble y una calidad muy alta. Todo el mundo lo renonoce. Para el fan casual y para el marketing sí sería positivo que hubiese una rivalidad consistente, pero esta profundidad también es atractiva.

Naomi Osaka, con cuatro Grand Slams en los cuatro últimos años, parecía destinada a ser ese referente. Pero sus problemas de salud mental lo impiden de momento. ¿La alta competición es demasiado exigente?
-Es una mezcla. Debemos trabajar con managers y padres de forma cercana, porque cuando una tenista gana un Grand Slam se le presentan grandes oportunidades de ser embajadoras de marcas y eso es atractivo. Pero hay que equilibrar el trabajo deportivo, ya de por sí intenso, con esas otras responsabilidades. Eso, a veces no se comprende bien en su entorno. Cada vez tienen más y más trabajo y hay que saber medir.

-¿Cómo está el proceso de vacunación entre las jugadoras de la WTA?
-El porcentaje es muy alto. Para entrar en Australia será obligatorio. Una debe tener muchas cosas en contra para no vacunarse. Va a ser difícil moverse sin vacuna. Antes, las dosis no estaban disponibles en todo el mundo y teníamos que crear burbujas. Pero ya no. Australia ha estado cerrada varias veces y no tiene sentido que vayan deportistas extranjeros con riesgo. Creo que alcanzaremos el 100%.

-¿No atisba problemas con alguna de sus grandes estrellas?
-No… Quizá en el tenis masculino (Djokovic o Tsitsipas han expresado sus dudas).

-¿Qué ha supuesto para la WTA la cancelación de toda la gira por Asia por la pandemia? ¿Volverá la normalidad?
-Una pérdida económica enorme. En China teníamos dos eventos muy grandes y las Finals. O el Japan Open, Tailandia… Hay tiempo hasta el otoño de 2022, pero hay que ver cuál es el desarrollo de los Juegos de Invierno en Pekín en febrero.

Muguruza y Badosa renunciaron a la Billie Jean King Cup por la cercanía con las WTA Finals a más de 11.000 km. ¿No habría que coordinar mejor esto entre ATP y ITF?
-Llevábamos meses trabajando en Praga para celebrar las Finals allí. Tratamos de hacer las dos competiciones juntas, pero al final no se llegó a un acuerdo, lamentablemente, y hubo que trasladar el evento en dos meses a México.

-El tenis es uno de los deportes que más ha hecho por la igualdad entre hombres y mujeres. ¿Pero que falta aún?
-En los grandes eventos ya hay igualdad, sobre todo porque comercialmente no hay diferencias de patrocinadores. Por ejemplo, Mutua Madrileña en Madrid. Generan igualdad. Sí hubo que pelear mucho al principio, y los derechos de televisión aún no son los mismos. En premios también hemos crecido muchísimo en los torneos menores. Necesitamos tiempo para aumentar el perfil del tenis femenino. La importancia que ha tomado socialmente la igualdad, incluso en Oriente Medio, está ayudando.

-¿Veremos una unión entre ATP y WTA?
-¡Ojalá! Este año ya hay un equipo integrado de marketing. Culturalmente es un paso muy grande. Ellos están dispuestos a hacerlo, es fabuloso y tiene implicaciones sociales muy importantes. Estoy en el tenis desde 1986, he vivido la evolución. Cuando comencé, las mujeres tenían que luchar para ganarse la vida y ahora estamos a otro nivel.

DEL ‘MISTERIO DJOKOVIC’ A LA RECTIFICACIÓN DE SABALENKA

Según una información de ‘The New York Times’, sólo el 50% de los tenistas profesionales se habían vacunado en agosto, cuando se disputó el US Open. «Me parece increíble que la sociedad te juzgue en función de una vacuna y no quiero participar en una guerra que están fomentando los medios. Por eso, no voy a revelar si me he vacunado o no», declaró Novak Djokovic entonces en Blic. Y a día de hoy sigue sin confirmarlo. Stefanos Tsitsipas tampoco lo tenía claro. «Soy menor de 25 años y la vacuna no ha sido investigada lo suficiente», contaba en agosto. Entre tanto, la número dos Aryna Sabalenka, que decía «desconfiar» del pinchazo, contrajo el virus y no pudo jugar Indian Wells. Rectificó, y a México ha viajado con la dosis, según contó.