Las metas de Djokovic

Novak Djokovic, el león que salió herido de la final del US Open, volvió el martes en el Masters 1.000 de París, 50 días después de que Daniil Medvedev le cerrara la puerta del Grand Slam. Y con sólo un partido (victoria en tres sets frente a Marton Fucsovics) ya está en cuartos de final. Ayer, Gael Monfils, con el que presentaba un 17-0, se borró por problemas físicos antes de salir a la cancha. Este viernes, hacia las 15:30 horas jugará contra Taylor Fritz (24 años y 26º del mundo), que tumbó a Cameron Norrie por 6-3 y 7-6 (3).

«Esa derrota (en Nueva York) llegó en el peor o mejor momento para mí, según se mire. Acabé decepcionado, claro, pero tuve la suerte de sentir el amor de la grada y el apoyo de un público que nunca tuve. Tocaron mi corazón. La derrota me hizo ser un poco más humilde con mi juego y mi carrera, me recordó la realidad», analizó el serbio, campeón en Australia, Roland Garros y Wimbledon, al pisar París. Del US Open salió tan tocado que puso en duda que volviera a jugar este año. Pero tras reconectar en Serbia, se dio cuenta de que las metas que tiene por delante merecían la pena.

-Récord de número uno.

Djokovic ha finalizado en lo más alto del ranking seis años seguidos, igual que Pete Sampras (1993-1998) y podría garantizarse superar al estadounidense en París. Medvedev aún tiene opciones, pero ganando el título, el serbio se asegura el trono (también caben otras combinaciones). El ruso remontó ayer a Sebastian Korda por 4-6, 6-1 y 6-3 y sigue en la pelea. «El número uno está en juego entre Medvedev y yo, aunque estoy en buena disposición por puntos y ranking. Es el objetivo final de la temporada», recuerda Djokovic.

-Récord de Masters 1.000.

Una sexta victoria en París otorgaría a Djokovic (34 años) el liderato en cuanto a títulos de Masters 1.000, en el que empata con el ahora lesionado Rafa Nadal. Iba por delante, pero su derrota frente al español este año en Roma equilibró la balanza.

-ATP Finals.

Roger Federer, en el dique seco a sus 40 años desde Wimbledon al recaer de su lesión de rodilla, tiene seis títulos. El serbio, cinco como Ivan Lendl. El último, en 2015. Del 14 al 21 de noviembre, y de estreno en Turín, Djokovic tendrá que frenar a Medvedev, Tsitsipas y Zverev, últimos campeones.

-Copa Davis.

Djokovic y sus colegas serbios dejaron Madrid en 2019 entre lágrimas tras perder en cuartos contra Rusia. Y este año se ha alistado otra vez para las finales (25 noviembre-5 diciembre). Ya fue campeón en 2010, pero quiere una segunda Ensaladera. «Está siendo una temporada agotadora en lo mental, muy exitosa, pero que me ha exigido de mucha energía para lidiar con temas fuera de la cancha: expectativas, presiones, récords. Con todo ello, estoy contento por cómo va», expone Djokovic, que aún no está saciado.