Un triplete extremo y decisivo

Esta semana el ‘Gran Circo’ se despliega en el Autódromo Hermanos Rodríguez, que se cayó del calendario el pasado año por culpa de la pandemia. La Fórmula 1 se enfrenta durante el mes de noviembre a un desafío logístico y humano para completar tres carreras en tres fines de semana consecutivos, cada uno en una parte del globo: México, Brasil y Qatar. Viajando desde cualquier capital europea son alrededor de 46 horas de vuelo y unos 28.000 kilómetros de distancia acumulados. Un reto para equipos, mecánicos, pilotos y demás integrantes del ‘paddock’ que también puede influir en la apretada lucha por el título que protagonizan Verstappen y Hamilton.

El neerlandés llega a Ciudad de México con doce puntos de renta sobre el inglés y el circuito es, en teoría, favorable para el Red Bull. Así sucedió en el pasado, con curvas lentas que premiarán la excelente carga aerodinámica del RB16B. La ventaja de motor de Mercedes aún existe, pero no bastará con la enorme recta del Autódromo. No obstante, las previsiones no se han cumplido al pie de la letra en los grandes premios anteriores. Está todo abierto.

Con la congestión del calendario, consecuencia del COVID-19, el debate sobre los esfuerzos que hacen los mecánicos de una escudería de F1 y los largos periodos que pasan alejados de sus familias ha ganado peso en el ‘paddock’. Algunos equipos han emitido quejas en público, si bien todos han aprobado los calendarios correspondientes y tienen la posibilidad de rotar a sus plantillas. Con todo, la fatiga de los efectivos es un problema que puede tener consecuencias directas en el resultado de una carrera: un mal cambio de ruedas cuesta varios segundos que podrían decidir incluso un campeonato del mundo. Un error de montaje (como el que sufrió Alonso en los libres de Estados Unidos) resta tiempo de preparación.

En el plano deportivo, los otros dos grandes premios de noviembre serán más que relevantes. En Brasil se celebrará la tercera y última clasificación al esprint de la temporada: dos salidas, dos carreras y más puntos en juego. Interlagos es otro de esos asfaltos que históricamente sonrieron a Red Bull, y no tanto a Mercedes. En cuanto a Losail, el circuito de Qatar es desconocido para la F1, sin referencias, y ni siquiera estaba previsto antes del verano. Poner a punto un monoplaza con una hoja en blanco será más difícil de lo habitual.

Latinos

Con acento español, Sainz llega a México con el objetivo de alargar su racha de puntos (diez carreras consecutivas, más que nadie) y asomarse al que sería su cuarto podio en Ferrari. Alonso espera dar la vuelta a dos domingos con mala fortuna, en Turquía y Austin, y regresar al top-10 con un Alpine que acaba la campaña con lo justo. Pero el protagonista a partir de este jueves es Checo Pérez, que vuelve a casa como ganador de grandes premios (Sakhir 2020 y Azerbaiyán 2021) y piloto de un grande, Red Bull. Puede ganar ante los suyos, no es descartable, aunque su misión ahora es contribuir para que Verstappen aseste un golpe a Hamilton. Otro más.

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