Los méritos de Rangnick

Desde que Red Bull decidió entrar en el fútbol, Ralf Rangnick se convirtió en uno de sus hombres más importantes. En 2009, la empresa de bebidas energéticas austriaca quiso entrar en el fútbol alemán y se instaló en Leizpig, donde compró su plaza para jugar la Oberliga creando el RB Leizpig. Tres años después, tras ganar la Copa con el Schalke 04 de Raúl y Jurado en 2011, el de Backnang entró a la factoría Red Bull, donde se ha desempeñado con éxito hasta que ha llegado a meterse entre los cuatros mejores de Europa hace dos temporadas.

A las órdenes del ex del Liverpool Gérard Houiller, director de fútbol del grupo Red Bull, Rangnick se convirtió en el director deportivo de ambos proyectos de la marca energética en Europa: Salzburgo y Leizpig. A su llegada, redefinió la política de fichajes en Alemania apostando por el talento joven para su desarrollo y posterior venta.

La lista de jugadores que llegaron a la élite previo paso por allí es larga y destacada, siendo Haaland junto a Timo Werner las dos últimas joyas de la marca que también luce en los currículum de los campeones de Europa con el Liverpool, Sadio Mane y Naby Keita. Élite, por cierto, a la que él nunca se acercó como jugador, quedándose en categorías semiprofesionales del fútbol germano.

En 2016, la misión para la que fue contratado se cumplió en el plazo previsto por los propietarios. El logo de los toros rojos estaba en la Bundesliga, algo para lo que incluso se vio obligado a pasar de los despachos al banquillo, donde luego también apostó por talentos emergentes como el de Nagelsmann, al puso al frente de la nave en su momento álgido tras su éxito en el Hoffenheim. Los resultados y un fútbol moderno, efectivo y efectista dejan a las claras que su elección fue un acierto. Una que no ha tardado en replicar el Bayern. Él también decidió que entrara aire fresco y puso rumbo al Lokomotiv de Moscú este julio. Ahora, recibe el interés del Barcelona según Mundo Deportivo.

Aunque su carrera brilla más desde el despacho que desde el césped, Ralf Rangnick ya ha recibido ofertas para volver al borde del césped. Este estuvo realmente cerca del Milan, donde su contratación generó una guerra entre el CEO y la dirección deportiva que acabó con la salida de Boban del club. Allí, le ofrecían un papel de ‘manager’ a la inglesa con poder sobre el verde y fuera de este para dirigir la plantilla tal y como él solicitó. Esto sería uno de los puntos que ahora le podría distanciar de hacerse cargo del Barcelona.

Como entrenador al uso, Rangnick ha tenido una extensa carrera. Comenzó como entrenador-jugador en el Vicktoria Backnang en los 80 y avanzó su carrera entre la cantera del Stuttgart, el Korb y otra breve etapa de entrenador-jugar en el Lippoldsweiler. Tras pasar por la Regionalliga con el Reutlingen y por la 2.Bundesliga con el Ulm, recibió el Stuttgart, luego pasó al Hannover y de ahí, al Schalke 04, donde consiguió la Copa de Alemania. Tras Gelsenkirchen, pasó su etapa más larga en un banquillo en Hoffenheim y luego, empezó en la factoría Red Bull, donde su método llevó a interesarse al Barcelona.