La vieja guardia y el nuevo rico

Vila-real ofrece el mayor desequilibrio de Europa entre su censo (51.000 habitantes) y el tamaño de su equipo de fútbol, campeón vigente de la Europa League y en el cuadro final de la Champions. Estamos, pues, ante un club de autor, una obra inteligente y ejemplar de Fernando Roig, que este verano gastó 54 millones de euros en fichajes para redecorar una plantilla para la historia. Hoy llenará de grandeza el duelo del Bernabéu ante el Madrid más ilusionante en tiempo (sigue el partido en directo en As.com).

«El problema del Madrid son sus goles», repitió ayer con insistencia Unai Emery en la rueda de prensa previa al partido. La afirmación hubiese resultado insólita en los tres últimos años, en los que registró las peores cifras anotadoras en dos décadas. El plan de Zidane, que salió medio bien, era ahorrar en área propia lo que ya no iba a ingresar Cristiano en la ajena. Carlo Ancelotti ha venido a otra cosa. Ya en su primera etapa el Madrid marcaba en casi una tercera parte de sus encuentros cuatro o más tantos. En el inicio de este, goleadas así superan el 40%. En parte, por el ‘baby boom’, aquellos jugadores que fichó el club en edad escolar y ahora han salido del cascarón (en el once que goleó al Mallorca había siete jugadores menos de 26 años); en parte porque los veteranos no han perdido el hambre, aunque ahora se sirvan espaciados.

Veteranos y noveles

Hoy vuelven tres que descansaron el miércoles: Casemiro, Modric y Hazard. El brasileño lleva ya 684 minutos esta temporada y apenas descansaba con Zidane porque no había un gemelo en su plantilla. Ancelotti lo ha resuelto girando hacia un 4-2-3-1 preventivo. Modric se ha perdido tres encuentros y no ha jugado ninguno completo. Y con Hazard está en marcha el último tratamiento: darle un partido a la semana.

<figure id="sumario_1|foto" onclick="javascript:ampliaFoto(this, '/futbol/imagenes/2021/09/24/internacional/1632510009_436723_1632510390_sumario_grande.jpg', '976', '620', 'Benzema, en el entrenamiento de este sábado. / Realmadrid.com’);return false;» class=»item-multimedia» readability=»-21.080882352941″>

Benzema, en el entrenamiento de este sábado.
Realmadrid.com

Así que Ancelotti deberá afrontar el problema por exceso en lugar de por defecto, como era costumbre el curso pasado. Su reto es encajar en ese plan a Asensio, y eso puede pasar por dar descanso a Valverde, otro de los sobreexplotados, juntar a Casemiro y Modric y poner una línea de tres por delante con Asensio, Hazard y Vinicius o Rodrygo. En defensa tocará poco porque Carvajal, Marcelo y Mendy siguen fuera y en un equipo tan entusiasmado por atacar Nacho ofrece mejor vuelta que Lucas Vázquez.

La resurrección de Alcácer

El Villarreal llega sin Gerard Moreno, una baja que le desarma notablemente. El catalán ha metido 50 goles en las dos últimas temporadas y no hay delantero en la plantilla que se le acerque, pero Roig ha fichado dos prometedores esta temporada. Danjuma, de padre holandés y madre nigeriana, se formó en la cantera del PSV, pero despegó en el Brujas y se consagró en el Bournemouth, donde metió 17 goles la pasada temporada. Su esprint compite con el de Vinicius. Boulaye Dia, francés de origen senegalés, ofrece un perfil más potente. No será titular porque su plaza está reservada a Alcácer, el renacido.

<figure id="sumario_2|foto" onclick="javascript:ampliaFoto(this, '/futbol/imagenes/2021/09/24/internacional/1632510009_436723_1632510470_sumario_grande.jpg', '976', '626', 'Danjuma, en una sesión preparatoria del Villlarreal. / ANGEL SANCHEZ’);return false;» class=»item-multimedia» readability=»-21.306666666667″>

Danjuma, en una sesión preparatoria del Villlarreal.
ANGEL SANCHEZ

El exinternacional pasó un verano difícil. No jugó en la pretemporada ni tampoco en los cinco primeros partidos del curso. Aún hoy es el fichaje más caro en la historia del Villarreal, pero parecía irremediablemente condenado a salir. El club pretendió meterle en la operación Guedes y no cuajó. Tampoco encontró un equipo capaz de asumir su ficha. Pasó los cuatro primeros partidos en el banquillo, pero en los dos últimos se reveló con un delantero más que aprovechable. Estuvo en tres de los cuatro goles que su equipo le hizo al Elche y se ha ganado otra oportunidad.

La casi segura baja de Yéremi Pino será aprovechada por Emery para ponerle más cemento al centro del campo, con Coquelin junto a Capoue y Trigueros. El Villarreal ha perdido en sus tres últimas visitas al Madrid, pero en sus cuatro grandes citas (Arsenal, United, Chelsea y Atlético) más recientes ha salido ileso. Esa es virtud de los poderosos: hacerse grandes en los partidos grandes.