Nadie envidia a Ancelotti

Avanzan las fechas y los partidos y el Real Madrid, con más o menos dificultades, con mayor o menor solvencia, marcha firme en esta temporada 2021-22: cinco partidos, cuatro victorias, un empate, 14 goles a favor y seis en contra. En ataque ha demostrado capacidad de creación y no marcha mal de momento en la finalización, con casi tres goles por duelo; en defensa, hay margen de mejora, pues ante el Inter no encajó pero por falta de acierto de los italianos y gracias a un Courtois inspiradísimo. Carlo Ancelotti va puliendo el diamante, detrás, adelante y en el medio, donde más problemas va a tener para administrar todo el talento de que dispone.

En la defensa, las cuestiones están bastante claras: Carvajal, Militao y Alaba son titulares, en el lateral derecho el primero y en los puestos de centrales los otros dos. Falta por dirimir el lateral izquierdo, pero todo apunta a que cuando Mendy se recupere el sitio será para él; hasta entonces, Miguel Gutiérrez le lleva la delantera a Marcelo. Y en ataque, Vinicius y Benzema ya se han hecho imprescindibles, y el hueco del extremo derecho se lo rifan entre Bale, Hazard, Rodrygo, Lucas Vázquez (aunque el gallego es sobre todo el refresco de Carvajal atrás)… 

Pero en el medio, la superpoblación de efectivos ofrece a Ancelotti un abanico enormes de posibilidades, y a la vez le pone en el brete de repartir protagonismo y minutos entre Modric, Kross, Casemiro, Camavinga, Isco, Valverde, Ceballos y Asensio (al que Carletto quiere reconvertir en interior). Es un laberinto, dividir una tarta de tres porciones, las que ofrece el 4-3-3 de Ancelotti, entre ocho comensales. De ahí que Carletto esté insistiendo cada vez que tiene oportunidad en su discurso sobre la importante de la calidad de los minutos, y no tanto de la cantidad: «No es tan importante empezar un partido, lo importante es determinarlo cuando se entra», comentó en Milán a raíz del papel que jugó Rodrygo, goleador del choque.

Valverde y Camavinga llaman a la puerta

El problema es menos problema de momento, pues Kroos y Ceballos están lesionados. Cuando regresen ambos, habrá que ver qué elige Ancelotti, si reunir al trío Modric-Kroos-Casemiro o si mantener a Valverde, titularísimo de momento y que aporta al técnico esa intensidad, despliegue y equilibrio que tanto pide siempre que toma la palabra. Camavinga, recién llegado y con sólo 18 años, sabe que es complicado que se haga con la titularidad este curso, pero no será porque no lo esté intentando: lleva un gol y una asistencia en los 34 minutos que ha jugado de blanco.

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Camavinga y Modric, en Milán.
JESUS ALVAREZ ORIHUELA

Isco sonrió al ver que Ancelotti era el elegido para sustituir a Zidane en el banquillo del Real Madrid, pero de momento ha contado poco; algo, pero poco. Lleva 127 minutos disputados en tres encuentros. Asensio es un caso extraño, se nota que Ancelotti quiere darle bola, pero de momento la tiene a cuentagotas: ha participado en los cinco partidos, pero entre todos sólo suma 68 minutos, la mayoría en un rol de interior derecho en el que Carletto quiere instalarle para aprovechar su buen toque de balón y clarividencia en los espacios, a la vista de que como extremo no termina de cuajar desde su grave lesión en el verano de 2019. Y lo de Ceballos es una incógnita, no hay pistas aún de qué opina Ancelotti de él, si bien prefirió darle pocas esperanzas a Odegaard antes que al sevillano (también es cierto que el noruego tenía bastante mejor cartel en el mercado).