Granollers salva el honor de la Armada en Cincinnati

Marcel Granollers y Horacio Zeballos disputaron este domingo su décima final como pareja en un torneo de dobles. Y dicha cifra la redondearon todavía más con el título del Masters 1.000 de Cincinnati, donde se impusieron en una dura batalla final a los estadounidenses Steve Johnson y Austin Krajicek, que llegaban extramotivados tras dar la sorpresa ante el poderoso dúo colombiano formado por Juan Sebastián Cabal y Robert Farah: doble 7-6 en 1 hora y 54 minutos de juego. Con este resultado, el español y el argentino entran en el top-5 del ranking mundial de dobles gracias a su segundo trofeo Masters 1.000 de la temporada (sexto título como pareja).

La igualdad fue la tónica del primer set, tanto, que ninguno de los cuatro tenistas perdió su servicio. Eso sí, la dupla hispanoargentina sufrió para solventar su saque en el duodécimo juego, donde llegaron a salvar un punto de set en contra gracias a un bote pronto sensacional ejecutado por Granollers. Tampoco les fueron bien las cosas en el inicio del tie-break. En un momento se vieron 3-0 abajo, incluyendo un punto perdido en el que Zeballos estrelló la pelota en la espalda de su compañero. Pero una heroica reacción les permitió cerrar esa desventaja de tres puntos para anotarse el primer parcial en su primera oportunidad al resto.

Esa inercia positiva la trasladaron español y argentino al comienzo de una segunda manga en la que consiguieron romper el servicio de sus rivales. Sin embargo, no lograron consolidar el break con el servicio de Zeballos y poner un 0-3 en el marcador que habría resultado casi insalvable. El dúo estadounidense, alentado desde la grada por los ánimos de sus compatriotas de Ohio, devolvió la rotura y llevó el set al mismo desenlace: el tie-break. Aunque Zeballos y Granollers no cambiaron el guión para adjudicarse la victoria y su cuarto título de Masters 1.000 tras Canadá, Roma y Madrid.

«Ganar dos Masters 1.000 en un año es asombroso y estamos muy contentos. Vamos día a día y mejoramos como equipo. Yo perdí una final aquí y es muy bonito ganarla ahora con Horacio», admitió Granollers ante los micrófonos de la organización nada más concluir el partido. «Es una sensación hermosa ganar este título en una semana que ha sido magnifica aquí con la familia, con gente en las gradas, con todo el equipo, algo a lo que no estábamos acostumbrados este año por las condiciones que imponía la pandemia», añadió Zeballos. Tras quedarse a las puertas de la gloria este mismo año en Wimbledon (perdieron en la final), quizás en el US Open den un paso adelante en su prolífica unión. Nueva York les espera…