El Atlético defiende su corona

Ochenta y cinco días después de las lágrimas de Suárez en Valladolid, que el Atlético acababa de proclamarse campeón de Liga, con él fundamental, él, despreciado meses antes en Barcelona, el equipo rojiblanco comienza a defender corona en Vigo (sigue el partido en directo en AS.com). Un Atlético más candidato aún ante un Barça sin Messi y un Madrid sin más fichaje que Alaba.

Simeone, que en diciembre cumplirá una década en este banquillo, tiene ante sí un reto mayúsculo: nunca ningún entrenador rojiblanco logró tres Ligas. Él las tiene, pero una, la de 1996, la del doblete, fue como jugador. Algo ha cambiado desde 2014 a la pasada, en siete años. Entonces, diáspora de talento (Costa, Filipe, Courtois…). Ahora, nadie se mueve. El Atlético 2021-22 pinta mejor que el campeón: a todos los que ya estaban suma a De Paul.

Es el argentino, fichado del Udinese (40 millones) futbolista de personalidad y buen pie, fichaje del verano rojiblanco. A la espera del delantero que quiere el Cholo (Mir se enfría, Vlahovic más cerca), ha dejado destellos (córners, pases) en los dos partidos que ha disputado. No ha podido medir mucho de veras el Cholo porque su verano han sido los cholitos. Quizá su primera prueba de verdad sea hoy, ya sin red, ante el Celta. Jugará con el sistema 3-5-2, con Saúl a la izquierda, Koke arropado por Lemar y De Paul en el centro y una duda, entre Llorente y Carrasco. Uno, acompañará a Correa en punta. El otro, carrilero.

En Vigo, el incendio alrededor de Denis Suárez, sus representantes y el club por la marcha del joven Bryan Bugarín al Madrid empaña la ilusión que acompañaba al Celta de Coudet desde la temporada pasada. Un Denis fundamental, por cierto, para su técnico. Al bloque que ya tenía se suman Javi Galán y el portero argentino Dituro. Un Celta que asfixia, que muerde, vertical y profundo. Ante el que el Cholo medirá su partido a partido con la intención de convertirlo en campeonato a campeonato.

7.000 aficionados en las gradas

Aunque la grada de Balaídos fue de las pocas que en la última jornada de LaLiga pasada, la 2020-21, se permitió la entrada de público, hoy será diferente. Un paso más cerca de la realidad que conocíamos, la de antes de marzo de 2020: entonces fueron 2.686 afortunados los que pudieron entrar al Celta-Betis de la 38º jornada que supuso el regreso del público. Hoy serán casi el triple, 7.000 los abonados del equipo gallego (la mitad de ellos, los más antiguos y el resto, por sorteo) en un estadio con capacidad para 29.000 espectadores. Para el Atlético será extraño a pesar de haber vuelto a jugar con público en la pretemporada, Soria, Alemania, Cádiz, Rotterdam: es en LaLiga y eso hace que no pasa más de año y medio.