Comienza una nueva época

Por fin vuelve LaLiga. Regresa el balón rodando sobre el césped, los jugadores driblando, los entrenadores ordenando, los árbitros con su VAR y sus manos y, lo más importante, regresan los aficionados a los estadios. Tras una temporada y media alejados de las gradas, los hinchas, el alma de este deporte, volverán a primera línea. Lo harán en una temporada muy especial. Desde el mismo momento que Gil Manzano pite el inicio del Valencia-Getafe (21:00), dará comienzo una nueva era. El año I después de Messi.

El fútbol español afronta un gran cambio. Y es que no se ha ido sólo el astro argentino, sino también otro de los estandartes de LaLiga como ha sido Sergio Ramos. Los capitanes de Barcelona y Real Madrid han dicho adiós entre lágrimas, las suyas y las de los aficionados. Un duro golpe para sus equipos y para LaLiga. Pero toca pasar página.

Messi deja su corona y el fútbol español busca nuevo rey. Y es que el astro argentino ha sido ocho veces máximo goleador de la competición, logrando el pichichi de manera ininterrumpida las últimas cinco temporadas. Algo inédito. Ahora, hay un trono vacío. Y candidatos hay de sobra. El pistolero Luis Suárez, que comandó el ataque del Atlético de Simeone para conquistar el título liguero de la pasada temporada, ya fue pichichi en la 2015-16. Y ya demostró que tiene gol para rato. Benzema, tras varias temporadas asumiendo el liderazgo blanco, apretará por tal reconocimiento. Candidatos españoles también los hay. Sin lugar a dudas, Gerard Moreno. El atacante del Villarreal brilló la temporada pasada y amenaza con superarse en la que empieza. El español y el francés anotaron 23 goles cada uno el año pasado, dos más que Suárez. También están los que fueron fichados en veranos pasados con el propósito de ser las nuevas estrellas de LaLiga, de los que se espera más: Hazard, Griezmann y João Félix.

Ya lleva años Tebas advirtiendo que la marcha de ningún jugador haría daño a la marca LaLiga. Y es que por falta de estrellas no será. España tiene a los mejores porteros (Oblak, Courtois y Ter Stegen). Además de Pedri, la gran promesa nacional. «¿Habéis visto la Eurocopa que ha hecho Pedri? No se lo he visto a ningún de 18 años, ni a Iniesta a su edad», decía Luis Enrique alucinado en la Eurocopa. Pero no será el único que quiere brillar en un Camp Nou desilusionado tras la marcha del argentino. Eric Garcia ha dejado el City de Guardiola para reforzar la zaga azulgrana y hacer pareja con Piqué; mientras que Agüero y Memphis Depay aportarán picante al ataque de Koeman.

El Madrid también ha suplido el adiós de Ramos y Varane con la llegada de otro gran central y a coste cero. Alaba dejó la zamarra del Bayern para vestir de blanco en un Santiago Bernabéu que reabrirá sus puertas después de año y medio. Eso sí, todavía en obras. Y es que el Madrid quiere en esta nueva era presentar nuevo estadio y una nueva superestrella. El nombre de Mbappé está ahí y todo apunta a que si no es este año (Florentino es un revolucionario de los cierres de mercado), lo será al siguiente. Un galáctico de los de antes.

Pero, en esta nueva época que se presenta, hay un equipo que quiere dar un golpe sobre la mesa para anunciar que la dictadura de Barça y Madrid en el título liguero se ha acabado. Que su entorchado del año pasado no fue por demérito de azulgrana y blancos, sino por mérito del trabajo de los rojiblancos. Simeone busca afianzar al Atlético en lo más alto y lograr la segunda Liga consecutiva, algo que no consiguen desde 1951. Por ello, han realizado el fichaje más caro de toda Primera: 35 millones de euros por Rodrigo de Paul. Sólo el Villarreal, vigente campeón de la Europa League, se acerca al gasto de los rojiblancos. Los groguets han desembolsado 31M€ para hacerse con los servicios de Foyth, Boulaye Dia, Morlanes y Mandi.

La crisis ha afectado de lleno a los clubes, que han vivido este mercado con el cinturón demasiado apretado. Sólo se han gastado 127 millones en traspasos, un tercio de lo invertido el pasado verano. Es más, siete equipos (Real Madrid, Valencia, Alavés, Granada, Athletic, Betis y Sevilla) no se han gastado ni un euro. Las ventas también han caído en picado. Sólo el adiós de Bryan Gil al Tottenham ha dejado un buen pellizco a las arcas del Sevilla (25M€). También candidato a dar la sorpresa.

Pero, tras un verano atípico, en el que más que hablar de grandes fichajes se ha hablado del límite salarial y de fondos de inversión, ahora toca que el protagonismo lo recuperen los grandes actores de LaLiga.

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