Alonso: «A mi yo de 23 años le ganaría ahora con una mano»

A sus cuarenta años, Fernando Alonso es el fruto de sus fallos y virtudes pero también, en gran medida, de sus derrotas y victorias. El asturiano ha pasado toda su vida jugando a ganar y ahora, 21 temporadas después de su debut en la Fórmula 1, se ve en plenitud y frente a su mejor versión. No solo lo dice él, que ahora mismo ganaría a su yo “de 23 años con una mano”, sino que también lo avalan desde el equipo y las actuaciones que está firmando en su regreso al Mundial. Ni siquiera la nueva generación que intenta encontrar su hueco en la historia del Gran Circo es capaz de contener a un piloto que ha sido capaz de demostrar que, sobre el asfalto, la edad es solo un número.

“Esto no es el Tour de Francia, no son los Juegos Olímpicos, ni tampoco fútbol, donde con 23 años estás en la cima de tu rendimiento”, comienza diciendo el asturiano en unas declaraciones recogidas por Motorsport, para recordad al Fernando de 2004: “Si corro ahora contra mi yo de 23 años, le vencería con una mano, ¿sabes? No es lo mismo”. En el mundo del motor la experiencia sí es un grado y de ahí que el piloto de Alpine se sienta superior al joven que irrumpió en el Mundial buscando un sueño que logró por partida doble.

La evolución de Alonso como piloto es tan incuestionable como la importancia del crono en el mundo del motor: “No es lo joven que eres, sino lo rápido que eres”. Y puesto a que velocidad no le falta al asturiano, disfrutando ahora de su mejor versión, la prioridad es alargar al máximo su carrera deportiva. Fernando tiene cuerda para rato, es consciente de que “la gente quiere ser nombres nuevos, nuevas promesas, liberarse de nombres que ven cada fin de semana”, pero ni siquiera eso va a frenar una ambición que también le empuja sobre el asfalto: “Me veo corriendo mucho tiempo”. ¿Cuánto? Hasta que el cronómetro diga basta. Porque destinos no le faltan.

En certámenes como la IndyCar le reclaman de nuevo y el hecho de haberse alejado durante un par de temporadas del Mundial hace que no exista el vértigo a lo desconocido. La única prioridad del bicampeón es continuar. Si es en la F1 “será genial”, pero si tiene que volver a marcharse fuera del Gran Circo, intentará seguir dejando huella allá por donde pase: “Perseguiré algunos de los retos que me quedan fuera del Mundial, para convertirme en el piloto más completo que haya habido en el automovilismo”.