La hora del recreo

En la cabeza del cuerpo técnico de España rondaba una preocupación antes del inicio del torneo: evitar el exceso de euforia. La lista española era, con datos objetivos (su valor de mercado), la mejor del campeonato con mucha diferencia. Pero había otros factores: los futbolistas llegan en pretemporada (salvo los seis de la Eurocopa) y ha habido poco tiempo de preparación. El torneo ha demostrado que no eran excusas: tres de las cuatro europeas quedaron fuera a las primeras de cambio. Otros países llegaban con menos nivel pero más rodados. Ese exceso de favoritismo ha pesado en las piernas y la mente de los españoles, que nunca han conseguido desplegar su mejor juego.

Ahora, La Roja está en el mínimo que se le exigía: la pelea por las medallas (sigue el partido de hoy en directo en As.com). Es momento de divertirse, sin ese miedo al fracaso que había hasta lograr el billete a semifinales. Para mejorar el juego se espera un paso al frente de Pedri, el jugador que debe poner fantasía y último pase en los metros finales. El canario, igual que el resto de la Selección, ha dejado buenos ratos pero falta un partido brillante de principio a fin. Hoy es el día perfecto para Pedri, porque Japón es un equipo que dejará más espacios. Se vio en el amistoso del 17 de julio, donde el barcelonista dio un recital en apenas media hora. Esa es la versión que necesita España.

De la Fuente, que ha sido incluido en el parte médico (se rompió un hueso de la mano en una caída durante la celebración por la victoria ante Costa de Marfil), lleva días muy pensativo. El seleccionador sabe que tiene que tomar una decisión complicada: qué hacer con Rafa Mir. Por lo probado en el último entrenamiento, el murciano entra en la punta de ataque y es Asensio quien se cae del once, con Oyarzabal en la derecha y Dani Olmo en la izquierda. Si se ciñe a lo ensayado, ese será el tridente de ataque. Si no, sorprenderá hasta a los propios jugadores (no sería la primera vez… ni la última). En el resto, volverá a cambiar a los dos laterales. En el derecho Vallejo parte con ventaja sobre Óscar Gil para sustituir a Mingueza (descartado para lo que queda de campeonato) y en la izquierda Cucurella entra por Miranda. En el medio, repiten Zubimendi, Merino y Pedri, que pueden tener el refuerzo de Dani Ceballos en la segunda parte (el utrerano se entrenó ayer y hoy deciden en una reunión si entra en la lista).

Lo que no cambia es la zaga, con Eric Garcia y Pau Torres protegiendo la portería de Unai Simón. Tras un torneo casi perfecto, contra Costa de Marfil se confirmó la grieta que deben tapar antes de que se inunde el barco: el balón parado. Dos de los tres goles en contra han llegado así, con errores groseros en las marcas. No son los japoneses un equipo especialmente peligroso en ese apartado, pero en el fútbol actual hasta los porteros marcan goles de estrategia.

Japón

Es el partido más propicio para los de De la Fuente aunque, por contradictorio que parezca, es la selección de más nivel. Si España está en su mejor versión, le hará más daño que a otras, pero el susto también será mayor si sale poco enchufada.

Los japoneses llevan años preparando este torneo, cerraron una fase de grupos perfecta (pleno de victorias) y el pase agónico ante Nueva Zelanda en cuartos (en la tanda de penaltis) les ha reforzado la confianza. Tienen la baja importantísima del central Tomiyasu (sancionado) en una línea defensiva que se ha mostrado muy sólida hasta el momento en el campeonato. Los refuerzos de los tres mayores de 24 años (Yoshida, Sakai y Endo) han sido fundamentales para dar empaque.

En ataque, la sociedad que forman Doan y Kubo es peligrosísima. Se llevan bien dentro y fuera del campo, están en un gran estado de forma y tienen libertad total para dar rienda suelta a su imaginación. Si España les deja espacio, darán muchos problemas. Japón es, en líneas generales, un hueso muy duro. Pero con estos jugadores España no debe dejar escapar el tren de las medallas…