Míchel: «Ees la mejor plantilla en la historia del Getafe»

-Míchel ¿con tilde o sin ella?

-Pues me da igual, la verdad.

­-¿En que momento de su vida José Miguel González del Campo pasó a ser Míchel?

-Desde muy chiquitito. Como mi padre y mi abuelo también se llamaban Miguel, para distinguirme a mí me llamaban Miiguelín, y de ahí pasó a Michelín porque era gordito, como el muñeco de la marca de ruedas. Y de Michelín, Míchel.

«De niño era gordito y con unas orejas como dos lonchas de jamón serrano»


Míchel

-¿Usted gordito?

– Si, sí, de niño era gordito y con unas orejas que parecían dos lonchas de jamón serrano.

-La última vez que entrenó en España salió de forma ‘regulera’ con el jeque del Málaga.

-Con él no salí mal porque no tuve contacto con él. Lo nuestro era una situación cantada por lo que había pasado en verano, pero lo que me molestó y me dolió fue todo lo que pasó con ese club, que no merece estar donde está debido a esa persona.

-Grecia, Francia, México y, de nuevo, España. ¿Qué aprendió fuera que no vio en la Liga?

-Muchas cosas. El deporte es el mismo pero al entorno hay que aclimatarse: a la cultura de los clubes, de los jugadores… He hecho un ejercicio magnífico de historia y de aprender.

-Todavía hoy se reconoce a aquel equipo que usted entrenó (2009-10) como el mejor Getafe de la historia, por su fútbol estético pero también efectivo. (Llegó a semifinales de Copa y se clasificó para la Europa League…).

-Creo que ha sido más reconocido luego. Pero el Getafe, en Primera, siempre ha sido reconocible, con Laudrup, Schuster, con Quique Sánchez Flores… Es verdad que el canalla de Bordalás me quito el récord (ríe irónicamente), pero de lo que no podemos apartarnos es de que todos estamos por debajo de lo que significa este club.

-¿Qué significa?

-Pequeño pero matón. Creo que, como aquel Deportivo y este Villarreal, el Getafe va haciendo eso. Hace diez años me fui de un club vendedor y ahora es un club estabilizado económicamente y comprador, dentro de sus posibilidades.

-Luego tuvo sus idas y venidas con Ángel Torres, su contrato terminaba en 2011, el presidente no quiso renovarle y fin de trayecto. Al juntarse hoy de nuevo se entiende que en la relación hay más amor que odio.

«Nunca he tenido la esperanza de entrenar el Real Madrid»


Míchel

El presidente es el alma de este club. Lo que no sabe no te lo dice pero luego te lo demuestra. En mi caso, durante algunas ocasiones ha intentado que volviera pero no pudo ser. Cuando sonó el teléfono hace un par de meses y vi que era Ángel Torres le dije lo mismo que la primera vez, en 2009: ‘¿A qué hora entrenamos?’. Deseaba que me llamase para entrenar a este equipo.

O sea que le buscó Ángel Torres para volver, no se ofreció usted.

-Sí, además soy bastante pudoroso. Tengo la costumbre de llamar a todos mis amigos cuando es su cumpleaños y el día del cumpleaños de Ángel Torres no le llamé para que no pensara que lo hacía para ofrecerme, y fue él quien llamó a un amigo mío y le dijo: «dile que me llame, hombre».

-Las expectativas son tales que dicen que esta es la mejor plantilla que ha tenido el Getafe, con Vitolo, Aleñá, Cucurella, Mata, Djené, Arambarri, Maksimovic…. ¿Está de acuerdo?

-Estoy de acuerdo. Totalmente. Creo que el Getafe ha tenido muy buenas plantillas pero esta tiene continuidad. A los jugadores que ya estaban les hemos aliñado con gente que ha venido y va a seguir llegando.

«Simeone es un embaucador. Mucha garra y tal pero sus equipos juegan de puta madre»


Míchel

-¿Tiene miedo de que le quiten alguno de aquí al final de mercado?

-No tengo miedo porque tengo ahí al policía urbano (por Ángel Torres) que no da un paso atrás. El presidente tiene una idea muy futurista y ambiciosa, que es que hagamos una buena temporada y las cláusulas de los jugadores no parezcan tan lejanas.

-Cuando usted jugaba en Primera el Getafe militaba en Segunda B o Tercera. Era impensable imaginar este Getafe…

-Hay un antes y un después desde la llegada de Ángel Torres y cómo se ha implicado toda la gente, las instituciones, los sponsors y toda la gente de Getafe.

-¿Cuál es su favorito para ganar el título de Liga?

«Ser chuleta va en el carné de madrileño, en el número 8, en la envidia…».


Míchel

-El Atlético de Madrid sigue siendo el favorito, no porque sea el campeón, sino porque ha mantenido la estabilidad y la plantilla. No veo que el Barça y el Madrid, que siempre son aspirantes y favoritos, hayan cambiado mucho su cara.

-Ya apenas queda rastro del tiqui-taca, triunfó el cholismo, pues son mayoría los equipos que juegan con la idea de que lo primero es no encajar….

-El Cholo es un embaucador (bromea riendo). El Cholo habla de garra, de partido a partido y tal pero sus equipos juegan de puta madre. Jugadores como Koke, Llorente, Carrasco, Lemar…. Juegan fenomenal. El que defiende, defiende, y atacar, atacan todos. Eso de partido a partido es un gran lema y le permite seguir haciendo su trabajo.

-¿Se hablará un día de Michelismo?

-No creo que tenga ese nivel. Eso lo consiguen los entrenadores que tienen títulos y que son más reconocidos. Nosotros tenemos un estilo propio e imposible apartar a los jugadores y decirles que no hagan lo que han hecho en lo últimos tres años, que ha sido maravilloso. Tenemos que seguir haciendo eso con nuestra idea. Vamos a intentar ser un Getafe agresivo con y sin balón. Sin balón lo era tremendamente y con balón porque es una buena manera también de defender. Vamos a buscar alternativas de juego para que el balón sea protagonista.

-Poco que ver con lo visto en los últimos años con Bordalás…

-Pues muy parecido. No creo que los goles se los metiera el equipo contrario. Los metía el Getafe.

-¿Tiene usted un entrenador referencia?

–No. Me gustan algunos, pero no hablo de ninguno.

-En la Eurocopa se comprobó que existe una gran igualdad a nivel de selecciones. ¿Nota que también puede darse en la Liga?

-En la Liga, en los últimos cinco años, los entrenadores hemos sido menos inquietos. Hemos hecho mucho corta y pega. Creo que ahora estamos otra vez más inquietos y buscando soluciones que tienen que ver más con el balón y menos con la defensa, porque se puede defender con el balón también.

-¿Qué fichajes le faltan todavía?

-Ante la lesión de Sabit, que iba a ser un jugador importante, tenemos que reforzarnos en el centro del campo, y un jugador o dos más de ataque.

-¿Y salidas?

-Hay posibilidad de que salgan cuatro jugadores. No queremos mucha plantilla. La idea es tener 21 o 22 y tirar del filial. Vamos a mirar mucho al filial.

-¿Conocía al mexicano Macías? ¿Cómo es?

-Lo conozco mucho. Hay que intentar que esté tranquilo. Si le apretamos y le pedimos que sea el máximo goleador desde el primer partito no l vamos a conseguir. Así que, calma. Es muy buen futbolista.

¿Su idea es jugar con dos delanteros?

– Si, sí. Siempre dos delanteros.

-¿Qué Vitolo le ha llegado y que Vitolo veremos?

-Una persona que te llama personalmente para decirte que quiere venir al Getafe ya es un jugador anímicamente comprometido e imparable. Queremos que se ponga bien físicamente y vemos que cada vez es más el Vitolo que conocemos.

-Se daría por satisfecho si el Getafe acabase la Liga en el puesto…

-Entre los ocho primeros.

-¿La Copa del Rey es una opción o un estorbo?

-Me has quitado de la boca decir ‘y llegar a la final de la Copa del Rey’. La Copa es un torneo que me encanta y una puerta para llegar a Europa.

-Le dolerá la lengua de responder a esta pregunta, pero es casi obligada en una entrevista con usted, ¿sigue esperando a que un día le llame el Real Madrid?

-Nunca he tenido esa esperanza. Yo lo que quiero es ser entrenador, con un escudo u otro. Me encanta lo que hago y me siento igual de importante en cualquier sitio.

-¿Y la Selección? No diga que nunca lo ha pensado…

-Sí, la Selección más, y he tenido alguna ocasión. Ahora ha cambiado la dinámica, ya no son entrenadores en su última etapa sino que más que seleccionadores son entrenadores y se abren las vías, no sólo para mí. En España hay diez entrenadores potencialmente interesantes para ser el seleccionador. Eso es bueno para el presidente de la Federación.

-¿Cuándo tuvo la posibilidad de ser seleccionador?

-Tuve opciones cuando entró Lopetegui y, posteriormente, sé que estuve en la terna de candidatos en la que Rubiales eligió a Luis Enrique. La primera vez sí que me entrevisté con la Federación y en la última fue una conversación de palabra con una persona cercana. El que esté siendo discreto no quiere decir que no haya tenido opciones, ¡eh!

-El físico manda en el fútbol actual. ¿Encajaría el Míchel futbolista?

-No lo quiero ni imaginar. Que me quiten lo ‘bailao’, así que dejémoslo ahí. El futbolista de hoy tiene unos cuidados paralelos fundamentales, la alimentación, la recuperación, las cosas a su servicio, fisios, médicos, estudio de cada jugador individualizado, cuánto se mueven, dónde se mueven y cómo se mueven… No sé si, hubiésemos tenido tanto, nos hubiésemos atontado, porque nosotros éramos jugadores de vocación y de iniciativa. Ahora el jugador está más preparado pero tiene menos seso.

-La Quinta del Buitre marcó una época destacando por su calidad y estilismo. ¿Tendrían cabida en el fútbol de hoy, en el que pica piedra hasta el virtuoso?

-No crea, si se pudiera medir lo que se corría entonces la gente se llevaría una sorpresa. Lo que pasa es que no éramos tipos tan duros como la generación de la postguerra, pero….

-¿Qué futbolista actual se parece a lo que fue Míchel, le recuerda a usted?

-No sabría decir, fundamentalmente porque el jugador de banda casi ha desaparecido, es más un interior que juega hacia adentro. El último, Pedro León, quizá. Yo era un poco Pedro León.

-¿A quien le gustaría ponerle un centro desde la banda?

-Tuve la suerte de que mis centros pareciesen mejores por los delanteros. No creo que mis centros fueran tan buenos como sus remates. Sin falso pudor, creo que jugaba bastante bien, utilizaba las dos piernas, un año metí 16 goles, no me lesionaba, jugaba todos los partidos, era un jugador de equipo con buen nivel técnico y muy competitivo.

-Usted fue conocido por su elegancia y sus centros en carrera con parábola, pero pocos recordarán que fue el máximo goleador de la Copa de Europa (hoy Champions League) en 1987.

-Y el año que Hugo Sánchez batió el récord marcando 36 goles, yo metí 16 sin ningún penalti, y yo le hacía siempre la broma: Hugo, has metido 36 goles con 14 penaltis, si los hubiese tirado yo la Bota de Oro sería mía y no tuya. Hace dos años, creo, salió un dato de que si Messi daba un pase gol contra el Girona igualaba mi récord de asistencias, si es que se contabilizaban entonces.

-Qué le hacía más feliz, ¿dar un pase de gol o marcarlo usted?

-Siempre, dar un pase de gol. Es como en mi vida personal: me gusta más hacer regalos a que me los hagan.

-Míchel nunca ha sido uno más, ¿es consciente de que genera ruido mediático? Debates, opiniones encontradas….

-Me lo dice mucha gente pero, honestamente y sinceramente, no lo percibo. Es algo que me dice mucho mi mujer.

-Para acabar, ¿le molesta que haya gente que le tenga etiquetado como un chuleta, que no chulo, o eso va en el carné de madrileño?

-Va en el carné de madrileño, en el 8 (número místico y dorsal con el que jugaba) y por la envidia. Sinceramente, me da igual. Mi energía es positiva.