Dos medallas menos de golpe

Llorando como una magdalena, sin poder articular palabra, se presentó Garbiñe Muguruza en la zona mixta. El dobles que formaba con Carla Suárez acababa de ser eliminado por las suizas Bencic y Golubic y se despedían de los Juegos en octavos. Cayeron por 6-3, 1-6 y 9/11 en el supertiebreak, donde llegaron a tener bola de partido.

Y Garbiñe, que quería brindar a su amiga Carla un adiós de los Juegos con medalla, se derrumbó. «Me llevo un bonito de recuerdo de haber jugado aquí con ella«, acertó a decir. Y es que la canaria disfruta del regalo de seguir en la pista después de superar un cáncer y retornar en Roland Garros después de luchar durante 15 meses contra un Linfoma de Hodgkin.

«Ha sido duro porque teníamos bola de partido y eran unas rivales que se presentaban como una oportunidad buena para avanzar, ahora centraré toda mi energía en el individual«, advirtió la número nueve del mundo.

Después, el cuadro se quedó sin españolas tras la derrota de Paula Badosa y Sara Sorribes frente a las checas Krejcikova y Siniakova por 6-2, 5-7 y 10/5.