Alcaraz derriba otro muro

Quizá este 2021 termine siendo de muy grato recuerdo para el tenis español. Podría ser, solo el tiempo lo dirá, el año de la eclosión de un nuevo fenómeno llamado Carlos Alcaraz. La perla murciana de 18 años ya consiguió hitos como colarse por primera vez en los cuadros finales de Roland Garros y Wimbledon o estrenar su cuenta de victorias en los grandes. Y este sábado derribó otro muro sellando el billete a su primera final ATP a costa del catalán Albert Ramos, al que derrotó en las semifinales de Umag (Croacia), donde prueba una condición de cabeza de serie hasta ahora desconocida para él, por 6-2 y 7-6 (3) en dos horas. Es el jugador más joven que alcanza la última ronda en un torneo ATP desde Kei Nishikori en Delray Beach 2008, cuando el japonés tenía también 18 años.

El partido se torció desde bien pronto para Ramos, el primer rival de enjundia al que Alcaraz consiguió derrotar en su corta carrera (ocurrió el año pasado en Río de Janeiro). El veterano de 33 años, que ocupa el puesto 43 del ranking, se vio superado de salida por un torrente de juventud y descaro. Alcaraz, de nuevo con un aparatoso vendaje en el brazo derecho, era una roca desde el fondo y forzó un deuce que terminó transformando en break con una dejada que lamió la cinta.

Acto seguido confirmó el quiebre antes de conseguir otro más, también consolidado. Con un cómodo 4-0 a favor ya solo necesitaba solidez en sus turnos al servicio. La mostró. Con un 67% de primeros y un 75% de puntos ganados con ellos, Ramos nunca pudo fabricarse una oportunidad de rotura y entregó el primer parcial por 6-2 en 40 minutos exactos, incapaz de hacer un solo punto en el último juego.

En el segundo set, misma tónica. El barcelonés tampoco pudo coger vuelo. Alcaraz continuó dictando el ritmo y repelió la mayoría de sus ataques. En el primer juego volteó un 30-15 hasta el 30-40 y, olida la sangre, como los tiburones volvió a morder. Break. Solo el pundonor de Ramos en un quinto juego eterno, con cuatro bolas de rotura desaprovechadas por Alcaraz, evitó mayor sangría.

Para entonces parecía que el de El Palmar había ganado la batalla mental a su rival, que llegó a proferir algún improperio (“Ni una p… bola he tocado bien”). Pero Ramos se aferró a la pista y consiguió poner el 3-3. Después, otros dos quiebres, uno por cabeza, y finalmente un tie break en el que descolló Alcaraz. Hoy (20:00) jugará por su primer título ATP contra el francés Gasquet, verdugo del austriaco Altmaier (7-6 (2), 3-6 y 6-3) al que nunca se ha enfrentado.