Hamilton perdió ‘la magia’

En pocos instantes, Hamilton pasó de celebrar un teórico tercero en el GP de Azerbaiyán a aspirar a la victoria más un cero de su gran rival, Verstappen. Fue durante la salida final de Bakú, marchaba segundo y había arrancado algo mejor que el Red Bull de Pérez. Pero las ensoñaciones le duraron 200 metros, lo que tardó el campeón del mundo en pasarse de frenada en la primera curva, salirse por la escapatoria y ver cómo cambiaba el liderato de la carrera por la última posición, ya que todo el pelotón le adelantó. Su Mercedes tenía los frenos a una temperatura elevada, humeaban en la parrilla, aunque el inglés asegura que el error de pilotaje estuvo provocado por otro factor: perdió ‘la magia’.

‘La magia’ es como denominan en su garaje al sistema de reparto de frenada que puede modificarse fácilmente desde el volante. Así, aporta más fuerza al tren delantero o trasero en función de las necesidades. El siete veces campeón reconoce que tocó un interruptor que no debía segundos antes de la salida final, a dos vueltas para la conclusión: «Toqué un interruptor, no tenía frenos y bloqueé». Toto Wolff, jefe de Mercedes, arrojó algo de luz: «Con ‘la magia’ puedes cambiar el reparto de frenada. Pero no sé cuánto se cambió, no tengo la información porque no he estado con los ingenieros».

No obstante, desde el prisma de Pérez, Hamilton tenía poco que hacer a juzgar por sus decisiones en la pista. «Me aseguré de que yo frenaba lo más tarde posible y por el lado limpio de la pista», dijo el mexicano, ganador del GP de Azerbaiyán. Además, no había forzado en la vuelta de formación, sus neumáticos no estaban tan calientes porque había priorizado cuidar la mecánica al máximo posible. Mientras, Lewis sí intensificó la preparación y los cambios de dirección para dar temperatura a gomas y frenos. Si iba por el costado sucio y encima pisó el pedal más tarde que el propio Checo, era difícil evitar el bloqueo que le mandó a la cola.