Paula Badosa da positivo en coronavirus y peligra que esté en el Open de Australia

Paula Badosa dio positivo en coronavirus, según anunció ella misma este jueves, y peligra su presencia en el cuadro final del Open de Australia (8-21 febrero), aunque el contagio no descarta su presencia en el primer Grand Slam de la temporada, ya que no será expulsada de la burbuja, sino trasladada a otro hotel destinado a los jugadores afectados por el virus. Es la primera jugadora que declara públicamente haber dado positivo por COVID de los entre cuatro y seis que podría haber según la organización, aunque alguno de ellos tendría sólo restos de la enfermedad y por lo tanto, no la transmitirían.

Badosa era una de las 72 tenistas que debía cumplir una cuarentena estricta en el hotel de Melbourne después de que se detectarán un positivo en su vuelo a Melbourne desde Abu Dabi. La española comunicaba la noticia a través de sus redes sociales con este mensaje que reproducimos:

«Tengo malas noticias: como sabéis, desde que llegué a Melbourne he estado confinada en la habitación. Hoy, en el día 7 de cuarentena, he dado positivo por COVID. Estoy con síntomas y espero recuperarme lo antes posible. He sido trasladada a otro hotel donde permaneceré aislada y bajo seguimiento. Son momentos duros. Muchas gracias por el apoyo. Volveré más fuerte. Paula».

Pese a este contratiempo, la presencia de Badosa en el Open de Australia no está descartada, ya que la tenista sí podría jugar el torneo siempre y cuando se recupere de los síntomas y dé negativo en los test previos a los que se someta antes del inicio del Grand Slam. Lo que es más complicado es que pueda participar en alguno de los WTA 250 que se celebrarán antes (desde el 31 de enero) en la capital del estado de Victoria.

Días antes de confirmarse su positivo, la propia Badosa habló con AS por videollamada sobre cómo estaba pasando esta cuarentena. En la entrevista la tenista aseguró que dio negativo en el test que se hizo en Abu Dabi antes de volar y criticó las medidas de cuarentena a las que se tenía que enfrentar. «Si abro la puerta de la habitación me pueden sancionar, solo puedo hacerlo cuando me traigan la comida», llegó a confesar Badosa, que ahora deberá afrontar el proceso de recuperación con el relativo alivio y la esperanza de superar el virus antes del 8 de febrero para ser de la partida en el Open de Australia.