El órdago de Red Bull

Es la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) la que tiene la última palabra. Si la máxima autoridad deportiva opta por la congelación de motores en la Fórmula 1 a partir de 2022, Red Bull seguirá colaborando con Honda incluso cuando finalice su acuerdo al término de esta temporada. Así lo ha confirmado Helmut Marko, responsable de competición de la multinacional de bebidas energéticas, al medio alemán ‘Auto Motor und Sport’.

“Todo está resuelto entre nosotros (en referencia a Red Bull y Honda), estamos en plazo y dispuestos. Sólo necesitamos el visto bueno de la FIA por escrito sobre la parada de la evolución de los motores”, ha declarado Marko respecto al futuro de las escuderías que compiten bajo su tutela, la propia Red Bull y Alpha Tauri.

Marko espera que la FIA se pronuncie sobre el asunto la próxima semana, aunque en su opinión el debate ni siquiera debería producirse entre los otros fabricantes de motores, Mercedes, Ferrari y Renault, que deben estar de acuerdo con la congelación que propone Red Bull para poder seguir utilizando las unidades de potencia de Honda: “Es una cuestión de puro sentido común. Tenemos un límite de costes y de remuneración de los pilotos. Además, habrá una nueva normativa de motores a partir de 2025, no hay razón para seguir invirtiendo en los actuales”.

El director deportivo de Red Bull insiste en repetidas ocasiones en que para ellos ese inmovilismo tecnológico resulta fundamental, asegurando que “no existe un plan B” a la continuidad con Honda como proveedor externo. Y lanza un serio aviso a navegantes: “En caso contrario, Red Bull debería replantearse muy seriamente su posición en la Fórmula 1. No se trata de un chantaje. Por pura lógica y costes, congelar los motores es la única solución”.