Badosa: «Si abro la puerta de la habitación me pueden sancionar»

Desde su habitación del hotel Grand Hyatt, en Melbourne, Paula Badosa (Nueva York, 23 años) atendió a AS vía Zoom poco después de saber que tendría que pasar 14 días encerrada y sin poder entrenarse porque un entrenador que viajaba en su vuelo desde Abu Dabi dio positivo. La tenista española aplaude las restricciones del Gobierno australiano, pero afirma que ella ni siquiera vio al afectado y que la norma decía que la cuarentena se establecería por secciones y no para todo el avión.

¿Cómo se enteró de lo que había pasado?

Nos mandaron un email diciendo que una persona de nuestro vuelo había dado positivo. Nos había dicho en un principio que el control era por secciones y que si alguien de la nuestra daba positivo tendríamos que entrar en cuarentena estricta. En la mía tuvimos mucho cuidado, yo iba con la persona que iba a entrenar conmigo (Marta Kostyuk), nos hicimos test en Abu Dabi y lo teníamos controlado. Y de un día para otro han cambiado la norma y la han hecho extensible a todo el vuelo. Eso es de lo que me quejo, las medidas las entiendo y por eso es un país que no tiene fallecimientos, pero no se pueden cambiar las reglas de un día para otro sin avisar. En el papeleo no ponía nada de eso. Es bastante jodido.

¿Qué les ha dicho la organización?

Nos han dado pocas soluciones más allá de tener que estar todo el día en la habitación. No tenemos nada para hacer ejercicio, ni una bici estática. Así es muy complicado llegar a un torneo. Llevo dos meses de pretemporada y ahora no puedo estar sin jugar 20 días, más antes de un Grand Slam.

¿Les van a traer algo para ejercitarse?

Lo hemos pedido y estamos a la espera de que nos den algo, pero tampoco hay espacio en la habitación. La mía es muy pequeña y no se puede abrir la ventana. Si abro la puerta de la habitación me pueden sancionar, sólo puedo hacerlo cuando me traigan la comida. Es un poco agobiante mentalmente saber que estaremos aquí encerrados así tantos días.

¿Qué jugadoras iban en su vuelo?

Kerber, Cirstea, Bencic, Sakkari, Rybakinba, Kostyuk, Andreescu, Yastremska, Kuznetsova, Jabeur, Putintseva, Strycova…

¿Y qué dicen ellas?

Tuvimos una reunión y se quejaron muchísimo. Hemos hecho un grupo de whatsapp para ver qué podemos hacer.

¿Y la WTA ha intervenido?

Estamos intentando hablar para ver qué pueden hacer.

¿Cómo se gestiona esto mentalmente?

Va a ser duro, no puedo ver ni a mi entrenador. Hemos viajado juntos, al final es una persona que ha estado conmigo todo el rato e iba a entrenar con él en la habitación. No tiene mucho sentido que no podamos vernos y me ayude con los ejercicios. Es complicado estar encerrados y saber que en dos semanas tengo que jugar el WTA 500 y luego un Grand Slam.

¿Hay algún atisbo de esperanza de que se suavicen estas medidas o no hay manera?

De momento, no. Pero vamos a luchar aunque sea para poder estar entrenando dentro de una semana.

¿Tuvo algún contacto con la persona que dio positivo, que es un entrenador?

Ni le vi en el vuelo, no tuve ningún contacto con él.

¿Cómo va a estructurar los días?

Estoy en shock y no sé cómo preparar el día a día. Me darán instrucciones para ejercitarme, pero poco más.

¿Cómo se siente?

Pues agobiada, esto te puede crear ansiedad, estar encerrada en una habitación de 20 metros cuadrados.

¿Le va a echar una mano su psicólogo?

Sí, va a intentar echarme una mano estos días desde la distancia. Intentaré trabajar en eso.

En redes sociales preguntó por series para ver sin saber que tendría que ver muchas…

Sí, al principio pensaba que era para un par de días, pero voy a tener que preguntar otra vez (sonríe).

Para los que no estén familiarizados con la rutina de un deportista, ¿qué supone perder ahora 14 días de preparación?

Puedo perder más de la mitad de mi rendimiento actual. La fuerza, cardio… una barbaridad en un deporte de élite en el que todo va al milímetro y antes de un Grand Slam, que es el torneo más importante para los tenistas. Encima estuve muy mal después de perder en Abu Dabi, por cosas ajenas al COVID, y llevo una semana extra sin jugar y se me van a juntar tres, que es una montaña.

¿Cómo está Kostyuk?

Lo está pasando mal, como todas. Estamos hablando mucho para buscar soluciones porque nos parece injusto que se cambiaran las normas. Estando jodida y enfada, reconozco que me parece bien que el Gobierno australiano haga estas restricciones tan duras, pero repito que no se pueden cambiar las cosas de un día para otro. Por eso vamos a luchar porque eso está mal. Tomamos precauciones sabiendo lo que había. Si hubiéramos sabido esto podríamos habernos planteado si merecía la pena venir, pero es que no nos dieron esa opción.