Sara Sorribes cede ante Kostyuk, una estrella en ciernes

Sara Sorribes se va de Abu Dabi con la cabeza alta tras un inicio de temporada prometedor, con un tres victorias y la derrota de este lunes en cuartos ante una estrella en ciernes si no se tuerce, la ucraniana de 18 años Marta Kostyuk, una tenista de físico potente tanto en los brazos y la espalda como en las piernas, un golpeo demoledor cuando se mete dentro de la pista y una pericia asombrosa en la red. Con esas cualidades fue capaz de remontar un partido que se le había puesto cuesta arriba con un rosco de la española (0-6, 6-1 y 6-4), que hasta el inicio del segundos set lo bordó con un solo error no forzado.

Kostyuk se medirá en semifinales con su compatriota Elina Svitolina o con la rusa Veronika Kudermetova. Sara avanza cuatro puestos en el ranking mundial, hasta el 62, aunque precisamente su última rival podría adelantarle si alcanza la final. “Creo que he hecho buenos partidos y estoy contenta con mi rendimiento, pero mi intención siempre es aprender y seguir mejorando”, dijo tras el encuentro antes de elogiar a su entrenadora, Silvia Soler. “Es una gran entrenadora y entiende el tenis muy bien, me ayuda mucho cómo lo ve, cómo me lo transmite, la tranquilidad que me da… Estoy muy agradecida por el trabajo que hace conmigo. Ojalá podamos conseguir cosas bonitas”.

El primer set de Sorribes puede ser uno de los mejores que ha jugado en su carrera, parecido al que ejecutó contra Aryna Sabalenka no hace mucho en Ostrava, aunque al final acabase perdiendo. En esos momentos de tenis inteligente, a ratos excelso, Sara sólo cometió un error no forzado y en el quinto juego. Kostyuk estaba atrapada en su ímpetu juvenil y su juego a tiros no le daba resultado. Quejosa y parlanchina (recibió un aviso de la jueza de silla) encajó un 7-0 que parecía condenarle.

Aunque no fue así y como sucede de vez en cuando en el circuito femenino, le devolvió el parcial a la española para nivelar el partido. Aconsejada desde la grada por su madre, se armó de paciencia para entrar en intercambios más largos y atacar en el momento justo. Le salió bien, afinó sus cañonazos y sorprendió a Sorribes, que no pudo mantener su extraordinaria precisión. Lo normal es que se hubiera venido abajo, sin embargo, demostró carácter y no se amilanó en una fase del encuentro con muchos quiebres. De hecho, ninguna de las dos ganó su saque hasta que lo hizo Sara en el séptimo juego. El duelo se ordenó y la tensión aumentó exponencialmente. Una guerra de nervios en la que Kostyuk, exponente de la rica escuela femenina de Ucrania, que disputaba sus segundos cuartos en un torneo WTA, demostró raza de futura campeona. Con otro break se puso con 5-4 y servicio.

Resultados del WTA 500 de Abu Dabi.