16 septiembre 2020

Desde cafeterías a dentistas, alivio en Inglaterra por el fallo sobre los seguros

Desde cafeterías a dentistas, alivio en Inglaterra por el fallo sobre los segurosDesde cafeterías a dentistas, alivio en Inglaterra por el fallo sobre los seguros
Murray Pulman y su hija Emily, dueños del Posh Partridge, posan fuera de su casa en Dorset, Reino Unido

Por Kirstin Ridley y Carolyn Cohn

LONDRES, 16 sep (Reuters) – Murray Pulman dice que es una persona fuerte, pero las batallas contra su aseguradora lo han puesto al borde de las lágrimas después de que el confinamiento para frenar la propagación del coronavirus obligara a cerrar su café familiar The Posh Partridge.

Sin embargo, el martes Pulman se consideró uno de los afortunados por un fallo sobre una demanda interpuesta en Londres contra ocho compañías de seguros, incluyendo su aseguradora QBE, ya que el veredicto sostiene que debe recibir un pago por su póliza de interrupción de negocios.

El café familiar es uno de los cientos de miles de pequeños negocios británicos que esperan saber si su aseguradora pagará de forma inminente, o los mantendrá a la espera de las apelaciones. [L8N2GC2SQ]

«Esta situación me ha empujado al borde del abismo», dijo Pulman a Reuters por teléfono desde Dorchester, al suroeste de Inglaterra, donde el café reabrió el 4 de julio después de su cierre a finales de marzo.

QBE dijo en un comunicado el miércoles que el tribunal había fallado a su favor en dos de las tres formulaciones de pólizas examinadas y que estaba considerando sus opciones para apelar el fallo que da la razón a los asegurados.

La cafetería, que este hombre de 56 años abrió con su hija Emily (29 años) hace cuatro años, funciona ahora a media velocidad para permitir el distanciamiento social y así evitar la propagación de COVID-19.

El Posh Partridge fue rentable desde el principio, dice Pulman, que pagó a QBE alrededor de 1.350 libras (1.736 dólares) al año por una póliza de seguro de interrupción del negocio para la empresa.

Los términos de la póliza de QBE decían que la aseguradora pagaría si el local era cerrado por una autoridad local como resultado de un brote de una enfermedad humana contagiosa en un radio de 25 millas (40 kilómetros).

Pero cuando golpeó la pandemia de coronavirus y el café se vio obligado a cerrar, QBE le dijo que no tenía ninguna validez.

El fallo del Tribunal Supremo significa que Pulman podría tener derecho a un pago —a la espera de eventuales apelaciones—, aunque es probable que siga dependiendo de la volátil evolución del negocio, que un día facturó solo 22 libras (28 dólares), en el contexto de la pandemia de COVID-19.

«La aseguradora nos abandonó por completo y trató de mitigar sus pérdidas a cero», dijo.

«Este juicio no hará que eso se olvide». LAS CLÍNICAS DENTALES

El dentista Laith Abbas también recibió un abrupto no de QBE cuando intentó cobrar el seguro después que el confinamiento impuesto por el Gobierno cerrara su clínica en el norte de Londres en marzo.

Cuando descubrió que su póliza no pagaba, lideró una campaña junto a 2.000 clínicas dentales aseguradas contra la interrupción de negocios para buscar una compensación.

Abbas dijo que el juicio del martes había dado esperanza a sus miembros.

«Muchos dentistas han sufrido en el confinamiento, y no hay luz al final del túnel con una posible segunda ola», añadió.

«El seguro de interrupción de negocios es potencialmente lo único que puede mantener a flote las clínicas dentales».

(Información de Kirstin Ridley y Carolyn Cohn; editado por Alexander Smith y Jason Neely, traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk)